Daniel Rodríguez, ex intendente de la Quinta de Olivos y uno de los hombres de mayor confianza del ex presidente Alberto Fernández, irá este lunes a las 10 en los tribunales de Comodoro Py 2002 para declarar como testigo en la causa que investiga al ex mandatario por presunta violencia de género contra la ex primera dama, Fabiola Yañez.

La declaración de Rodríguez es considerada crucial por la Justicia, ya que, debido a su cercanía, se presume que no podía ignorar lo que ocurría en la residencia presidencial.

Rodríguez, en su rol de intendente del predio de Olivos, habría presenciado e intervenido en al menos una ocasión en las disputas entre Fernández y Yañez. En ese episodio, se habría interpuesto entre ambos, separándolos y llevándose al ex presidente lejos del lugar en un carrito de golf.

Este no sería un hecho aislado, ya que habría actuado como mediador en varias oportunidades, especialmente cuando la pareja no se dirigía la palabra. Según trascendió, María Cantero, secretaria de Fernández, habría sugerido que Yañez recurría a Rodríguez para que el ex presidente no se enterase de ciertas situaciones.

En la causa, Daniel Rodríguez es descrito como una persona de máxima confianza para Alberto Fernández. A lo largo de su carrera, ha desempeñado múltiples roles: fue chofer, cadete, secretario e incluso cuidador del famoso perro Dylan. Además, trabajó para Héctor Martínez Sosa, un empresario que amasó una fortuna con contratos estatales.

Durante los cuatro años de la administración de Fernández, estuvo a cargo de la Quinta de Olivos, lo que lo convirtió en un intermediario clave entre las dos partes en conflicto. Este papel ha llamado la atención de la Justicia, que ahora lo ve como una figura importante en el caso.

Rodríguez ya había sido mencionado en la investigación de la Fiesta de Olivos, debido a su participación en la confección de permisos de circulación falsos con el logo de Presidencia y su firma. Al menos tres de los asistentes a la reunión utilizaron estos permisos, que carecían de validez legal. Entre ellos se encontraba Sofía Pacchi, una de las amigas cercanas de Fabiola Yañez hasta que estalló el escándalo.

El texto del permiso decía: “Certifico que xxx cumple sus funciones como secretario de la primera dama Fabiola Yañez. La presente se extiende al solo efecto de garantizar su libre circulación hasta el día 17 de julio de 2020”. La Justicia, sin embargo, nunca investigó estos documentos.

Recientemente, la fiscalía acusó a Alberto Fernández de lesiones leves y graves, doblemente agravadas, y de amenazas coactivas, basándose en el testimonio de Yañez, quien relató episodios de violencia que habría sufrido desde 2016, cuando vivía en Puerto Madero, hasta el periodo en que se intensificaron tras el escándalo de la Fiesta de Olivos y el final de su mandato.

Yañez sostiene en su denuncia haber vivido episodios de violencia dentro de la Quinta de Olivos, por lo que se espera con interés la declaración de Rodríguez, bajo juramento de decir la verdad. La semana pasada, el fiscal Ramiro González ya tomó declaración a la periodista Alicia Barrios y a María Cantero, quien guardaba en su teléfono conversaciones con Yañez donde esta última relataba haber sido golpeada por Fernández.

Estas conversaciones, halladas por la Justicia en el marco de otra investigación, fueron confirmadas por Cantero, aunque ella aseguró que no tenía más detalles: “Alberto no hablaba de su vida privada. Como yo a Olivos casi no iba, muy pocas veces, por lo que vi, bastante bien, ni gritos ni peleas. Cuando ella lo venía a ver a él, era sólo a él y nada más. Alberto no contaba nada de su relación con ella”.