En medio de la puja política que se ha generado dentro del Ministerio de Salud de la Nación respecto a cómo prevenir el avance del dengue en el país, el destacado infectólogo y pediatra, Eduardo López, argumentó en LVDiez las causas reales por las que, en la actualidad, la vacunación masiva no es una herramienta efectiva.

No es recomendable la vacunación

Si bien la vacuna contra el dengue fue aprobada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), López justificó el motivo por el que hoy no es conveniente vacunar masivamente a la población para prevenir el avance de la enfermedad que, en Argentina, ha registrado más de 180 mil casos y 129 muertes.

Los estudios han comprobado que la vacuna contra el dengue es segura y eficaz. Su forma de administración es por vía subcutánea, en dos dosis, con un intervalo de tres meses.

Eduardo López, médico infectólogo.

“Si los argentinos se colocan hoy la primera dosis, la próxima administración tendría que ser en julio, cuando el invierno ya esté instalado en el hemisferio sur y, por ende, el mosquito causante de la enfermedad ya no esté entre nosotros”, explicó el médico y aseguró que ese sería el único motivo por lo que no está recomendada la aplicación de manera masiva.

El profesional manifestó que la explicación es simple y también aseguró que “evidentemente las decisiones pasan por cuestiones políticas y cuando la política se mete en la ciencia, esta siempre termina perdiendo”.

Medidas de acción

Independientemente de que no es el momento para poner en marcha una campaña masiva de vacunación en Argentina, López sí advirtió que las autoridades nacionales deberán pensar estrategias de prevención a futuro, para que la próxima temporada el brote no impacte como en esta oportunidad.

“Es fundamental que se analice y utilice la vacunación como una herramienta para prevenir el dengue. Decir que la vacuna no sirve es incorrecto porque es segura y eficaz, el tema es que la efectividad hay que demostrarla una vez que se inocula de manera masiva y eso no ha ocurrido en Argentina”, comentó López.

Asimismo, el profesional recalcó que “la vacuna disminuye los casos, pero no el dengue, es decir, que la enfermedad va a seguir existiendo y es muy necesario hacer un buen trabajo de prevención, pero no cuando el brote ya esté instalado, sino antes”.

En cuanto a la efectividad de las dosis, el infectólogo manifestó que en casos leves es del 61%, en tanto, en los cuadros más graves, que requieren internación, se prolonga a un 80%. En ambos casos, la eficacia se extiende entre cuatro años y medio y cinco.

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