El ministro de Salud de la Nación, Mario Russo, rompió su perfil ante las críticas de inacción y aseguró que hay “aprietes” por parte de los laboratorios para que el Gobierno nacional apruebe la vacuna contra el dengue, en medio del aumento de casos en el país.
“Se me criticó mucho, pero en esto quiero ser claro. La salud no escapa a la realidad nacional“, reconoció el médico a cargo de la cartera sanitaria.
Luego Russo se refirió a estos cuestionamientos referidos a la vacuna contra la enfermedad.
“¿A usted no le llama la atención que hace cuatro días que estoy en cadena nacional, desde las 7 hasta las 23? Porque aprietan. Aprietan los laboratorios, aprieta la casta. Entiendo que es multicausal, no es mi responsabilidad determinar por qué. Tenemos que empezar a hablar con la verdad. Es mejor decir una verdad incómoda. Hay intereses“, confió el funcionario al ser entrevistado por TN.
Luego remarcó la confianza que le tiene Javier Milei: “El Presidente está convencido de lo que hacemos y las decisiones que vamos a tomar en el área de salud tienen que ver con la evidencia científica que tenemos en este momento para tomar decisiones, no con aprietes“.
Russo luego explicó la postura del ministerio y el Gobierno sobre la vacuna.
“Lo que nosotros decimos, para que quede bien claro, es que la vacuna es segura y eficaz. Ahora bien, yo soy el Ministro de Salud y tengo la responsabilidad de tomar una determinación acerca del Calendario Nacional de inmunización en la Argentina“, remarcó.
Pero de inmediato Russo explicó los estudios de validez y las recomendaciones sobre el medicamento. “Lo único que nosotros dijimos es lo que dijo la OPS y lo que nos aconseja la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CONAIN), lo que nos dicen nuestros expertos y lo dice todo el mundo: la vacuna no es una herramienta validada para mitigar el brote. La decisión es personal de cada habitante con su médico de cabecera, porque les recuerdo que esta vacuna necesita prescripción médica para aplicarse“, adujo.
El médico adelantó que “la decisión, hasta el momento, es no incluir la vacuna en el Programa Nacional de Inmunizaciones“, pero además resaltó que el ministerio está “haciendo lo que se llama la farmacovigilancia. Es decir, esta es una vacuna que ha superado la fase tres, en una población de 20.000 pacientes que ha sido segura y efectiva. Pero que todavía está en esta fase de prueba en el terreno que se llama la fase cuatro, que es farmacovigilancia“.
Russo terminó de señalar que Milei “nos ha dado la responsabilidad y el apoyo para definir a quién se va a vacunar, dónde se lo va a vacunar con evidencia científica“.
Sin embargo, rechazó las presiones. “El Estado es un gran comprador de los laboratorios. Nosotros vinimos a cambiar este statu quo, entonces tenemos que entender que las definiciones que vamos a tomar tienen que ver con el riesgo beneficio de la gente“, aseguró.
