Cristina Fernández de Kirchner.

En el Estadio Diego Maradona de La Plata, Cristina Fernández de Kirchner movilizó a la militancia kirchnerista en un acto que la tuvo como única oradora y en el que volvió a situarse como si no formara parte del Gobierno nacional, pero a la vez en clave electoral aunque no definió si será o no candidata en 2023.

Ante los cánticos del “Cristina presidenta” por parte de la tribuna kirchnerista, la ex mandataria hizo silencio y retomó a Perón: “Como dijo el General, todo en su medida y armoniosamente“.

El discurso había generado expectativas, tanto en la Casa Rosada, como también en la posibilidad de que la vicepresidenta anuncie una potencial candidatura a 2023.

En referencia al proceso electoral que se avecina el año próximo, la presidenta del Senado señaló que “las elecciones se pueden ganar pero los condicionamientos son tan graves, tan profundos, que nos han dejado. Va a requerir que la mayor parte de los argentinos tiremos todos juntos para el mismo lado. Si no es así, nuestro país será difícil para cualquiera”, afirmó.

Pero de igual manera consideró “necesario” construir un “consenso económico no donde todos opinemos igual, sino para abordar graves problemas que tiene la Argentina”.

En ese tren, recalcó que “podemos volver a hacer esa Argentina porque ya la hicimos pero la gente tiene que decidir si quiere volver a esa Argentina“.

Aunque aclaró que “no vengo con reproches para nadie“, la primera crítica a la oposición fue cuando se refirió a “los 70 años” de peronismo que les achacan de manera negativa. “Tendrían que hacer bien las cuentas”, aseguró, en alusión a los cuestionamientos que suele realizar el macrismo.

Cristina hizo referencia al ataque que sufrió señalando que el 1 de septiembre “se quebró aquel pacto democrático, el de respetar la vida”. Y sostuvo que “ningún partido político en Argentina puede aceptar esto, sería retroceder”.

Más adelante, se refirió a una frase en la que se señalaba que “Sin Cristina, hay peronismo”. “El objetivo de siempre es suprimir al peronismo”, aseguró, pero agregó que “sin Cristina posiblemente haya peronismo, pero dividido, fracturado, inocuo, neutralizado“.

A partir de ahí reconoció que “ningún partido político pudo solucionar” el debate sobre la seguridad. “Tenemos que discutir en serio la inseguridad en nombre de las víctimas”, ponderó, pero también desde ahí criticó al jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta. “Cuando estuvieron en el ministerio de Seguridad, los mano dura a la política de inteligencia le pusieron una Miss Argentina”, ironizó.

Los vecinos de los grandes centros urbanos sufren la inseguridad todos los días“, resaltó. Por otro lado, sostuvo que las fuerzas de seguridad deben subordinarse a las autoridades civiles.

Con críticas nuevamente hacia Mauricio Macri, Cristina aludió a la deuda con el Fondo Monetario Internacional. “Tenemos que generar recursos no para generar valor, sino para pagar la deuda. Es necesario alinear precios, salarios y tarifas”, afirmó.

También cuestionó a la Justicia, en un momento donde está enfrentada a la Corte Suprema de Justicia y cuando atraviesa el juicio por corrupción en la obra pública de Santa Cruz.

“Donde no hay jueces puestos a dedo, presionables y eternos en sus cargos el sistema funciona”, expresó.