Este martes la Cámara de Diputados de Italia aprobó el decreto que limita el acceso a la ciudadanía italiana, con 137 votos a favor y 83 en contra. De esta manera, solo podrán obtener la documentación hijos o nietos de italianos, cerrándole la puerta a miles de bisnietos y tataranietos.
Si bien se desconoce a cuántos argentinos afectará la modificación, se estima que son miles, considerando que solo en 2024 se 30.000 ciudadanías. La mayoría lo tramitaba justamente por el ius sanguinis, el principio legal que otorga la nacionalidad por descendencia sanguínea y no por el lugar donde se nació.
Por ende, bisnietos y tataranietos ya no podrán reclamar este derecho desde Argentina. Sin embargo, existen alternativas para iniciar el trámite: hacerlo desde Italia o por vía judicial.
En el caso de los que ya habían empezado la diligencia, para que se reconozca la ciudadanía, debe haber sido presentada hasta las 23.59 de Roma del 27 de marzo de 2025. Caso contrario, las nuevas solicitudes y los turnos que fueron pautados luego de esa fecha, regirán bajo la nueva ley.
Alternativas para tramitar la ciudadanía
A pesar del cambio normativo, existen dos opciones para que bisnietos y tataranietos de puedan hacer el trámite; una de ellas es residir dos años en Italia. De esta forma, quien demuestre que tiene un avo que pueda transmitirle la nacionalidad, deberá viajar al país mediterráneo.
Los argentinos pueden ingresar por 90 días como turistas, sin ninguna necesidad de visa. Allí, deberán pedir un “permesso di soggiorno“, el permiso de residencia, que les permitirá vivir y trabajar legalmente. Pueden instalarse en cualquier lugar del país; no es necesario que lo hagan en la comuna de sus ancestros.
Cumplidos los dos años, podrán iniciar el trámite de ciudadanía, que los habilitará posteriormente a gestionar el pasaporte.
Por otro lado, la vía judicial es otra de las alternativas. Según Ricardo Merlo, presidente del Movimiento Associativo Italiani all’Estero (MAIE) y ex senador y diputado en el Parlamento italiano, individualmente se puede presentar un recurso para que la Justicia reconozca el derecho de ius sanguinis.
“El derecho a la ciudadanía lo tenés cuando nacés, no cuando vas a hacer el trámite“, asegura el hombre en Clarín.
Entonces, quien quiera litigar deberá contratar desde Argentina un estudio de abogados que trabaje asociado con otro estudio en Italia. El solicitante firma un poder y el letrado en Italia lleva adelante la demanda, como ocurría hasta ahora con los juicios para el trámite ante la falta de turnos.
