En medio de la creciente tensión en Medio Oriente, al menos dos buques lograron cruzar el estratégico estrecho de Ormuz con aparente destino a puertos de Irán, desafiando el bloqueo impuesto por Estados Unidos en el marco del conflicto regional.

De acuerdo con datos de seguimiento marítimo difundidos en las últimas horas, las embarcaciones navegaron hacia el Golfo Pérsico pese a las restricciones vigentes. Se trató del portacontenedores Zaynar 2 y el buque de carga Neshat, ambos bajo sanciones internacionales.

Movimientos que ponen en duda el bloqueo

El Zaynar 2 fue detectado desplazándose hacia el oeste por el estrecho con rumbo a la isla de Larak, cercana al puerto iraní de Bandar Abbas. Su última señal fue registrada en esa zona.

Por su parte, el Neshat siguió una ruta similar bordeando la costa iraní y permanecía anclado a unos 16 kilómetros del mismo puerto, según los sistemas de rastreo.

Estos movimientos contrastan con la versión oficial del Comando Central de Estados Unidos, que sostuvo que ninguna embarcación vinculada a Irán logró eludir el cerco desde la implementación del bloqueo.

Confusión y señales contradictorias

En paralelo, analistas marítimos advierten un escenario incierto. Tom Sharpe, ex comandante de la Marina Real Británica, señaló que existen indicios de que algunos barcos “podrían estar logrando romper el bloqueo”, lo que genera interrogantes sobre la eficacia operativa de la medida.

A esto se suma el cruce de otros buques sancionados, como los superpetroleros RHN y Alicia, que navegaron por rutas aprobadas por Irán y declararon destinos ambiguos como “por encargo”, una maniobra habitual para evitar restricciones.

También se registraron movimientos de embarcaciones que declararon destino en Irak —como el VLCC Agios Fanouris I y el gasero G Summer—, lo que técnicamente les permitiría evitar el bloqueo estadounidense.

Desde la firma de análisis Lloyd’s List Intelligence, especialistas en riesgos marítimos describieron la situación con una frase contundente: “Reina la confusión”.

Un punto clave para el comercio global

El estrecho de Ormuz es una de las rutas más sensibles del comercio energético mundial, por donde circula una porción significativa del petróleo global. Cualquier interrupción en este paso impactó directamente en los mercados internacionales.

El bloqueo fue implementado tras el fracaso de las negociaciones entre Washington y Teherán, en el marco de un intento de alto el fuego que buscaba reducir la escalada bélica y reactivar acuerdos nucleares.

Durante los primeros días de la restricción, el tránsito marítimo se redujo notablemente y la mayoría de los buques que partían desde Irán regresaban antes de abandonar aguas controladas por fuerzas estadounidenses.