A dos días de la asunción presidencial, Jair Bolsonaro y Javier Milei se reunieron este viernes pasadas las 10 de la mañana en un hotel céntrico de CABA. A la salida de la reunión, que duró un poco más de una hora, el expresidente de Brasil habló con los medios y expresó que fue como “una conversación entre amigos” en la que tocaron temas como “economía, seguridad y fútbol“.
En tanto, el dirigente liberal brasilero sostuvo que no le sorprendió que Milei fuese elegido como presidente, afirmó que deberá “tomar medidas rápidas” y destacó el equipo de trabajo que asumirá este domingo.
Eduardo Bolsonaro, hijo del militar retirado, también participó en el encuentro y remarcó que el libertario “tiene todo para ser un buen gobierno. La Libertad Avanza y Juntos por el Cambio tienen la posibilidad de formar mayoría en el Congreso“.
Además, el diputado agregó: “Argentina es muy importante para el mundo. En la cuestión ideológica el mundo está polarizado“, afirmó y consideró que es necesario respetar “la autonomía de cada país“.
También dijo que hubo “muchas coincidencias” entre él y Milei, deseó que “Argentina crezca” y consideró que la situación “está peor” que la de Brasil.
“No opino sobre Lula“, afirmó al ser consultado por el mandatario en el país limítrofe, Lula da Silva, mientras que los militantes que lo acompañaban comenzaron a cantar “Lula traidor, tu lugar es la prisión“.
Previamente, en una entrevista que brindó esta mañana a radio Mitre, aseguró que junto con Milei “defendemos la democracia”.
“El triunfo de Milei significa mucho en el mundo, sobre todo en un contexto donde está muy dividido entre la izquierda y la derecha. Nosotros no somos opositores (a la izquierda), somos enemigos“, aseveró el exmandatario en la entrevista.
En ese marco, indicó que con la izquierda “no se puede dialogar” porque expresiones como la suya y la del presidente electo buscan defender “la democracia, la libertad en el comercio y sobre todo algo muy importante que es la autonomía de cada país“.
“Acepté la invitación de Milei porque somos un país vecino y hermano con Brasil y vamos a hacer lo posible para que Argentina crezca“, agregó.
Además, Bolsonaro afirmó: “Argentina tiene sus peculiaridades, es un país grande, el segundo país de América del Sur, con riquezas minerales también” y dijo que “junto con Brasil se fueron perdiendo esas potencialidades cuando la izquierda entra al poder y si como en la Argentina se empobreció, el PT lo hizo en Brasil”.
Bolsonaro llegó en la madrugada de este viernes acompañado por su hijo, Eduardo, y una comitiva de unos 30 dirigentes aliados de la ultraderecha de su país; entre ellos líderes legislativos de la extrema derecha y los gobernadores de San Pablo, Tarcisio de Freitas, Goiás, Ronaldo Caiado, y Santa Catarina, Jorginho Mello.
El expresidente de Brasil está inhabilitado hasta 2030 por la justicia electoral por haber denunciado falsamente fraude en las urnas electrónicas brasileñas con las que fue derrotado por Lula en las elecciones del año pasado.
En ese marco, el “bolsonarismo” tomó como propia la victoria de Milei, sobre todo porque el diputado Eduardo Bolsonaro, del Partido Liberal, viajó a Buenos Aires para apoyar personalmente la campaña del candidato de La Libertad Avanza.
