Luis Caputo. Foto: captura de pantalla.

El Gobierno nacional avanza con una nueva colocación de deuda por hasta US$ 5.000 millones, respaldada por garantías de organismos multilaterales, con el objetivo de refinanciar vencimientos previstos para el próximo año. Según anticipó el ministro de Economía, Luis Caputo, la tasa de interés rondaría el 6% anual en dólares, un nivel inferior al que debería pagar Argentina si acudiera hoy al mercado sin ese respaldo.

La operación cuenta con el apoyo del Banco Mundial, que aportará garantías por US$ 2.000 millones, y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que hará lo propio con otros US$ 550 millones. Desde el Ministerio de Economía aseguran que los fondos no servirán para aumentar el nivel de endeudamiento, sino para reemplazar pasivos actuales por otros con un costo financiero menor y un perfil de vencimientos más favorable.

Caputo sostuvo además que la estrategia busca reducir el peso de los intereses que deberá afrontar el Estado en los próximos años. En ese marco, cuestionó a las gestiones kirchneristas al afirmar que dejaron una deuda por US$ 177.000 millones a tasas elevadas y destacó que la actual administración ya canceló cerca de US$ 20.000 millones gracias al superávit fiscal alcanzado desde diciembre de 2023.

En el mercado financiero consideran que esta licitación podría marcar el regreso de Argentina al financiamiento voluntario. La expectativa es que, una vez concretada esta colocación, el Gobierno pueda emitir bonos bajo ley de Nueva York sin necesidad de garantías especiales. La baja del riesgo país, que se mantiene por debajo de los 450 puntos básicos, acerca ese objetivo, aunque los altos rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos todavía obligarían al país a pagar entre 8,5% y 9% anual en una emisión tradicional.

El Fondo Monetario Internacional también destacó la mejora en las condiciones financieras de Argentina. La vocera del organismo, Julie Kozack, afirmó que el menor riesgo país refleja un cambio favorable en la percepción de los inversores, aunque evitó opinar sobre una eventual emisión de deuda y remarcó que esa decisión corresponde exclusivamente al Gobierno argentino.

La estrategia oficial también recibió cuestionamientos. El exministro de Economía, Domingo Cavallo, consideró que es “muy mala idea” utilizar las garantías del Banco Mundial para emitir deuda en los mercados. A su entender, esos recursos deberían destinarse a obras de infraestructura y reiteró que el acceso al crédito sería más sencillo si el Gobierno eliminara por completo las restricciones al movimiento de capitales, ya que, según sostuvo, los controles cambiarios siguen generando incertidumbre entre los inversores.