El PRO define su futuro este jueves con la elección de autoridades nacionales. La elección se da el pico de tensión de la interna entre Mauricio Macri y Patricia Bullrich. Si se cumple lo pactado, la presidencia del partido quedará para el exjefe de Estado. Mientras que la ministra de Seguridad tendrá a cargo la Asamblea partidaria.
La principal preocupación de los afiliados y dirigentes es sobre qué rumbo tomará el partido. Tanto Macri como Bullrich vienen teniendo serias diferencias con la postura que tiene que tener el PRO tanto en el presente como de su futuro. Por el lado del expresidente, apunta a una mirada crítica al Gobierno de Javier Milei, pero bajo la idea de la colaboración constructiva.
Dirigentes cercanos a la funcionaria del Gobierno de Milei entienden que la postura de Macri es acompañar, cuestionar y criticar desde un lugar de poder, siempre y cuando al líder de la Libertad de Avanza le vaya bien en su gestión. De esta manera, se pone en una posición de especulación hacia una hipotética alianza de cara a las elecciones legislativas de 2025.
En cambio, Bullrich sigue con su lema de “a todo o nada” y sostiene que el partido amarillo debe acompañar “ciegamente” a Milei tanto en el Gobierno como en aportarle el poderío territorial. Para la responsable de la cartera de Seguridad, la fusión con la LLA se tiene que producir “sí o sí“.
Tanto es así que en la mañana del jueves, la funcionaria se expresó en sus redes sociales. A través de un extenso mensaje remarcó que “el debate que quiero dar en el PRO no es un debate de cargos, es mucho más profundo: es un debate de rumbo”. Para Bullrich, “no hay que dar marcha atrás” y hay que apoyar a Javier Milei.
“Hoy quiero contagiar al PRO del valor que se requiere para encender los motores e ir a toda máquina. La Argentina no puede perder esta oportunidad de ser protagonistas del cambio más atrevido y necesario de las últimas décadas”, enfatizó la ministra.
Sobre el final del comunicado Bullrich ratificó su postura: “No podemos quedarnos, una vez más, a mitad de camino. Por eso, yo me juego a fondo, como lo hice siempre, y cuento con ustedes”, y firmó el comunicado como “ministra de Seguridad de una Argentina que decidió ponerse de pie”.
La amenaza de ruptura
Los rumores que circula dentro del partido es que el acuerdo que alcanzaron Macri y Bullrich a principios de año “estaría caído”. El trato consistía que se iban a repartir entre los dos la presidencia del PRO y de la Asamblea partidaria respectivamente. Pero en las últimas horas, comenzó a crecer el nombre de Martín Yeza como titular del órgano representativo de los asambleístas.
“En caso de que se decida desconocer el acuerdo, esperamos ir a un cuarto intermedio para seguir debatiendo y agotar todas las instancias, pero como último recurso será la ruptura”, amenazaron desde el sector de Bullrich.
Para el encuentro partidario participarán los tres gobernadores del PRO: Jorge Macri (CABA), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) e Ignacio Torres (Chubut). También todos los intendentes, funcionarios y legisladores nacionales como provinciales.
Otros que dirán presentes serán las autoridades de la Fundación Pensar, que es dirigida por María Eugenia Vidal. “Los meses transcurridos desde la asunción del presidente nos plantean más interrogantes que certezas”, fue el título del último informe que realizó la fundación, en las que planteó una serie de “críticas constructivas” a la gestión de Milei.
Curiosamente, Macri publicó en sus redes sociales que “el sacrificio que están haciendo todos los argentinos requiere de un gobierno ejemplar, que cumpla la ley de la misma manera que la exige”.
Un ejemplo de la tensa realidad que vive el PRO es de las rupturas de los bloques legislativos en la provincia de Buenos Aires, como en CABA. Los legisladores que responden a Macri se quedaron el nombre del partido, mientras que los de Bullrich se acoplaron a La Libertad Avanza.
