El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el vicejefe Diego Santilli arribaron este viernes a las 9.55 a la residencia de Olivos para mantener una reunión de trabajo con el presidente Alberto Fernández.
El encuentro se produce en el marco de las nuevas medidas implementadas desde este viernes por el Gobierno nacional en el Área Metropolitana Buenos Aires (AMBA) para frenar la ola de contagios de coronavirus; entre ellas la suspensión de las clases presenciales por 15 días a partir del lunes.
Con respecto a esa medida, Rodríguez Larreta interpuso una acción judicial ante la Corte Suprema para intentar garantizar las clases presenciales. La cautelar es contra el artículo 2 del decreto, publicado este viernes en el Boletín Oficial, e incluye a toda otra disposición o reglamentación dictada en su consecuencia.
En su presentación, realizada ante el Máximo Tribunal, la Ciudad pide que se le ordene al Estado Nacional que “se abstenga, hasta el dictado de la sentencia definitiva y firme, de llevar a cabo cualquier acto que implique poner en ejecución el decreto cuestionado”.
En su presentación, realizada minutos antes de que Rodríguez Larreta llegara a la residencia de Olivos, el Gobierno porteño sostiene que el decreto “viola la autonomía de la Ciudad” e “implica una virtual intervención federal, porque se arroga potestades sobre competencias locales, en salud y educación”.
En este sentido, la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, aseguró que, “si no logramos que la Corte resuelva” el amparo, “habrá un problema de organización de las escuelas pero también para las familias, que no tienen dónde dejar a sus chicos”.
“Esta decisión va contra la autonomía de la Ciudad, daña un servicio esencial y no es el momento ni la manera de tomarla”, agregó Acuña por FM Urbana, al referirse a la decisión del Presidente de suspender por 15 días las clases presenciales en el AMBA entre las medidas establecidas para mitigar la expansión de la segunda ola de coronavirus.
La funcionaria manifestó que venían “trabajando con el ministro de Educación nacional, y habíamos alcanzado un consenso de que las escuelas tenían que ser lo último que se cerrara”. Y expresó que “en algún momento íbamos a tener que tomar la decisión de cerrar, pero lo íbamos a hacer por etapas, por niveles”.
“No es lo mismo, por ejemplo, los últimos años de la secundaria que quienes están comenzando la primaria”, señaló Acuña, que también cuestionó el argumento de que las escuelas generan mucho movimiento de transporte público.
“En la Ciudad las escuelas se asignan por cercanía al domicilio o al trabajo de los padres”, explicó la funcionaria porteña. Y reveló que “las familias cambiaron la modalidad de traslado, durante la pandemia el uso del boleto estudiantil bajó el 70%”.
