Luego de anunciar que solicitará un juicio político contra el titular de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti, y en medio de las tensiones internas que derivaron en la salida de tres funcionarios de su gobierno, el presidente Alberto Fernández viajó este domingo a Brasil para participar de la asunción de Luiz Inácio Lula da Silva a la primera magistratura de ese país.

Se trata, según fuentes oficiales, de uno de los puntos centrales de la agenda internacional del Gobierno nacional para 2023, no sólo por el impacto que tendrá en la estratégica relación bilateral la llegada del líder del Partido de los Trabajadores (PT) al Palacio presidencial del Planalto por tercera vez, sino también por su gravitación en el futuro de la integración regional.

Cerca del Presidente consideran la visita de Fernández a Brasil como un movimiento beneficioso principalmente en el terreno económico. En tal sentido, se aguarda que el “excelente vínculo” con el líder brasileño derive en una revitalización del Mercosur.

Aunque Fernández también buscará respaldo a nivel político: si bien no está previsto un encuentro privado, el mandatario argentino también se ilusiona con lograr una muestra de apoyo de Lula para su candidatura a la reelección, que el kirchnerismo desalienta.

Según lo previsto, el Jefe de Estado y el canciller Santiago Cafiero llegarán cerca del mediodía al Aeropuerto Internacional Presidente Juscelino Kubitschek de Brasilia, donde serán recibidos por el embajador Daniel Scioli, quien pondrá la sede de la embajada argentina a disposición de la comitiva presidencial.

La asunción de Lula -que será presenciada por delegaciones de unos 120 países y 17 jefes de Estado- tendrá inicio a las 15, con la ceremonia de jura en el Congreso nacional.

Luego, Lula y su vicepresidente, Geraldo Alckmin, se trasladarán hacia el Palacio del Planalto para el cambio de mando y la entrega la banda presidencial.

Tras la jura de ministros, Lula realizará el protocolar saludo a las delegaciones extranjeras para más tarde ofrecer la tradicional recepción de honor a los jefes de estado presentes en la asunción.

La llegada por tercera vez del líder del PT al Planalto (sede del Gobierno Federal brasileño) constituye uno de los platos fuertes de la agenda internacional 2023 de Fernández, que continuará con la Cumbre de Jefes de Estado de la Celac (el 24 de enero en Buenos Aires) y que tendrá como rasgo excluyente el regreso de Brasil al bloque (de donde fue excluido por decisión del ultraderechista Jair Bolsonaro) con la presencia de Lula.

Así, la asistencia de Fernández a la toma de mando de Lula marca para la Casa Rosada un hecho de gran relevancia en su política exterior, no sólo por el modo en que gravitará en la estratégica relación bilateral con el principal socio comercial de la Argentina, sino también por la relevancia que tiene para el futuro de la integración regional.

Brasil es el principal socio y primer destino de exportaciones industriales de la Argentina.

Según datos del Palacio San Martín, entre enero y noviembre de 2022 las exportaciones argentinas de bienes a Brasil alcanzaron U$D 11.500 millones, con un incremento interanual del 8%, mientras que las exportaciones de servicios acumularon U$D 1.100 millones con un incremento del 136%.

Ambas naciones tienen además una relación estratégica en cuestiones nucleares, de seguridad regional y proyección hacia el Atlántico Sur, la Antártida y la Cuenca del Paraná y el Río de la Plata.

Argentina es el tercer socio comercial de Brasil (detrás de China y los Estados Unidos) y principal socio del Mercosur.