Aerolíneas Argentinas despidió a la azafata Daniel Carbone, acusada de haber realizado una amenaza de bomba en el vuelo AR 1302 con destino a Miami el 21 de mayo pasado, mientras avanza la investigación penal y la trabajadora continúa detenida.
La empresa estatal tomó la decisión por “despido causado” porque “ha corrobadorado con crece su participación directa/ indirectamente (involucrando a su hija en ello) en la referida amenaza de bomca, la cual causó severos perjuicios económicos y reputacionales a la empresa“, fundamentaron en el telegrama que le enviaron.
Además, señalaron en ese mismo comunicado, “del mal momento que le hizo pasar a pasajeros y a la tripulación presente (causándole también daños por pérdidas de combinaciones o por las demoras ocasionadas)”.
En el escrito, argumentaron que la situación de agrava dado que Carbone es una empleada con antigüedad en la empresa (24 años), que fue instructora de vuelo por 14 años y que conocía a ciencia cierta los protocolos correspondientes para una situación como la que habría desencadenado -amenaza de bomba-.
“Sabía perfectamente los daños que el mensaje de audio enviado le iba a generar a la empresa“, adujeron desde Aerolíneas Argentinas, que se amparó en la ley de Contratos de Trabajo para resolver el despido con causa, debido a las graves violaciones al Código de Ética empresarial en los que incurrió Carbone.
La azafata envió el 21 de mayo dos mensajes por WhatsApp. Uno, a la empresa y otro al mismo capitán del vuelo que tenía como destino la ciudad de Miami.
“Decile al capitancito que le pusimos tres bombas en el Miami. Que se deje de joder con la política y chequee el avión porque van a volar en mil pedazos”, expresó en el primero de los envíos.
El llamado lo hizo desde el teléfono de su hija -que trabaja como azafata, pero para otra empresa-, con otro chip y a través de una aplicación distorsionó su voz. Esto provocó un operativo, la evacuación de los 270 pasajeros y el cambio de la tripulación, por protocolo. Por esto, Aerolíneas Argentinas perdió más de mil millones de dólares.
Luego de aquellos mensajes, Carbone partió en un vuelo hacia Estados Unidos y fue detenida por la Policía de Seguridad Aeroportuaria no bien se abrió la puerta del vuelo que la traía de regreso al país.
Lo que en principio parecía una fuerte interna gremial en el mundo aeronáutico, finalmente se confirmó que la causa de las amenazas tenían que ver con la ruptura de Carbone y su ex pareja, que también trabaja en Aerolíneas Argentinas.
Con información de Infobae y La Nación.
