El Ejército de Israel realizó un segundo ataque a instalaciones utilizadas por terroristas hutíes en Yemen, causando daños en el aeropuerto y la capital de ese país, Saná. La represalia ocurre luego de un ataque el domingo que sufrió el aeropuerto Ben Gurion en Tel Aviv por un misil lanzado desde territorio yemení.
En principio, medios internacionales señalaron que los ataques combinados entre fuerzas israelíes y estadounidenses causaron tres muertes.
Los bombardeos tuvieron como blanco el aeropuerto de Saná.
Al menos tres personas murieron y 38 resultaron heridas en varios bombardeos israelíes y estadounidenses contra diferentes puntos de Saná, la capital del Yemen, entre los que se encuentran el aeropuerto, una fábrica de cemento y la estación central de Dhahban.
En redes sociales, las Fuerzas de Israel precisaron que “el aeropuerto servía como un centro clave para que el régimen terrorista hutí transfiriera armas y operativos, dejando en claro la brutal explotación de infraestructura civil por parte del régimen hutí”.
Luego agregaron que “además, se alcanzaron varias plantas eléctricas centrales en Saná y sus alrededores. Estas plantas eran utilizadas por el régimen hutí para infraestructura energética y la construcción de túneles subterráneos”.
Por otro lado, aseguraron que “los alcances se realizaron con precisión y se tomaron medidas para mitigar el daño a civiles e infraestructura civil”.
Es el segundo ataque de Israel en las últimas 48 horas, luego del misil lanzado por hutíes hacia Tel Aviv, que obligó a la suspensión momentánea de las operaciones aéreas. Este lunes, atacó el puerto de Al Hudeida, uno de los más importantes de ese país.
