Saqueos, enfrentamientos con la Policía y destrozos en comercios marcaron una nueva jornada de protestas contra el aumento del costo de vida en Milán, Italia. Los disturbios se extendieron por segundo día consecutivo y dejaron alrededor de 200 detenidos desde el sábado.

Los incidentes de este domingo comenzaron poco antes de las 17, cuando cientos de jóvenes, muchos de ellos encapuchados, se concentraron en las inmediaciones de la plaza del Duomo. Pese al operativo policial desplegado para evitar nuevos desórdenes, los manifestantes arrojaron piedras, botellas y bombas de estruendo contra los efectivos.

Saqueos y destrozos

Los enfrentamientos se extendieron por distintas calles de la ciudad y dejaron vidrieras rotas, contenedores volcados, barricadas y hogueras improvisadas. También se registraron saqueos en comercios de ropa y supermercados.

La violencia generó escenas de caos en el centro de Milán, con imágenes que recordaron los recientes disturbios registrados en distintas ciudades de Francia. Al anochecer, la intervención de las fuerzas de seguridad permitió contener los incidentes, aunque varios sectores quedaron con importantes daños materiales.

Fuentes policiales confirmaron al menos 60 detenidos durante el domingo. De esta manera, el número de arrestados desde el inicio de los disturbios, el sábado, ascendió a alrededor de 200.

Giorgia Meloni convocó a una reunión

El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, lamentó los daños ocasionados y el temor que vivieron los vecinos durante los enfrentamientos.

“He visto escaparates rotos, tiendas saqueadas y ciudadanos atemorizados. Lo que ha ocurrido aquí es lo que estamos viendo en muchas ciudades del mundo”, afirmó ante la agencia ANSA.

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, también condenó los actos vandálicos y defendió el derecho a manifestarse, aunque cuestionó los episodios de violencia.

“Manifestarse es un derecho. Devastar nuestras ciudades no lo es”, expresó en sus redes sociales.

Ante la gravedad de los hechos, la mandataria convocó a una reunión de emergencia para abordar la situación del orden público a nivel nacional y analizar posibles medidas para evitar nuevos disturbios.

Las protestas llegaron a Turín y Bolonia

Los incidentes no se limitaron a Milán. Durante la jornada del sábado también se registraron enfrentamientos en Turín y Bolonia, en medio de las protestas contra el aumento del costo de vida.

En paralelo, la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL), el principal sindicato del país, anunció una huelga general para el 20 de noviembre.