El Senado aprobó este martes por unanimidad la iniciativa para disponer de herramientas excepcionales frente a posibles eventos asociados al fenómeno de El Niño, pero los cambios incorporados durante el debate obligaron a devolver el texto a la Cámara de Diputados.

La emergencia por riesgo hidrometeorológico y climático establece una emergencia por 180 días corridos, con la posibilidad de extenderla por otros 180 mediante un decreto fundado. El objetivo es agilizar las intervenciones preventivas y las obras necesarias para reducir los riesgos de lluvias intensas, crecidas aluvionales, anegamientos y otros fenómenos que pudieran afectar a distintos puntos de la provincia durante la temporada 2026-2027.

Si bien el respaldo en el Senado fue unánime, el peronismo marcó sus diferencias con el proyecto original del Ejecutivo provincial. Entre otros puntos, reclamó mayores precisiones sobre las intervenciones, las competencias de los organismos involucrados y los mecanismos para controlar el uso de los recursos públicos.

Los cambios que introdujo el Senado

Durante el tratamiento, la senadora justicialista Adriana Cano informó modificaciones al texto que había recibido media sanción de Diputados.

Uno de los cambios alcanzó al artículo referido a la identificación de puntos críticos y la priorización de intervenciones para reducir los riesgos sobre la prestación de servicios esenciales. La nueva redacción incorporó la posibilidad de tomar como base los informes del Departamento General de Irrigación.

El Senado también eliminó la última oración del último párrafo del artículo 8, relacionado con la reglamentación de la ley, y suprimió íntegramente el artículo 9 del proyecto original.

Las modificaciones formaron parte de las conversaciones entre los bloques para adecuar la iniciativa antes de su aprobación. Como consecuencia de esos cambios, Diputados deberá analizar nuevamente el texto y resolver si acepta las modificaciones o insiste con la redacción que había aprobado en primera instancia.

Durante el debate también se plantearon observaciones sobre la rendición de cuentas. Entre las propuestas mencionadas figuró la publicación y remisión de informes trimestrales a ambas cámaras legislativas, dentro de los 30 días posteriores al cierre de cada trimestre.

El PJ cuestionó la planificación

Cano sostuvo que el problema no consistía en reconocer la existencia de un riesgo climático, sino en determinar cómo debía enfrentarlo el Estado y qué herramientas correspondía habilitar.

“El problema no es reconocer que hay una emergencia, sino cómo se la enfrenta y con qué herramientas”, planteó Cano, que reclamó precisiones, controles y respeto por las competencias de los organismos involucrados antes de avanzar con una herramienta excepcional.

La presidenta del bloque justicialista explicó que el interbloque mantuvo conversaciones con el oficialismo para incorporar cambios que consideraba necesarios. Según planteó, las objeciones apuntaron a evitar que una declaración de emergencia se transformara en una autorización demasiado amplia y a resguardar las competencias establecidas por la Constitución provincial.

Tras los cambios acordados, el peronismo acompañó la iniciativa. Su posición buscó distinguir entre la necesidad de preparar al Estado ante los riesgos meteorológicos y las objeciones sobre la forma en que el Gobierno pretendía instrumentar las medidas excepcionales.

Qué herramientas habilitará la emergencia

El proyecto contempló la posibilidad de agilizar las contrataciones directamente vinculadas con la emergencia, ejecutar obras hidráulicas y de drenaje con carácter urgente, intervenir sobre cauces y canales, mantener caminos y destinar o reasignar partidas presupuestarias para atender las necesidades que surgieran durante su vigencia.

La iniciativa también estableció que esas herramientas debían utilizarse exclusivamente para atender situaciones relacionadas con la emergencia, bajo criterios de razonabilidad, eficiencia, transparencia, publicidad y control.

El texto aclaró, además, que la urgencia no eximía del cumplimiento de las normas ambientales y territoriales vigentes. Las obras públicas debían ajustarse al marco legal correspondiente.

El Ministerio de Gobierno quedó señalado como autoridad de aplicación, con un plazo de 10 días hábiles para reglamentar la norma. Irrigación y los demás organismos competentes también participarían en la implementación de las medidas.

El Niño y la preparación para la temporada

La iniciativa se incorporó al plan provincial de prevención presentado en agosto por el gobernador Alfredo Cornejo, junto con integrantes del gabinete, intendentes y organismos vinculados con la gestión de emergencias.

En esa instancia, el Gobierno analizó los escenarios climáticos previstos para la temporada 2026-2027, las tareas de las áreas de Hidráulica y Defensa Civil, el funcionamiento del Centro de Operaciones de Emergencia Provincial y las obras de infraestructura necesarias para mejorar la capacidad de respuesta.

Las características geográficas de Mendoza aumentan la importancia de la prevención. En un territorio predominantemente árido y semiárido, las tormentas de corta duración y gran intensidad pueden provocar crecidas aluvionales, arrastre de sedimentos, daños en caminos y afectaciones sobre servicios esenciales.

Por eso, entre las medidas consideradas figuraron el fortalecimiento del monitoreo, los sistemas de alerta temprana y la coordinación entre la Provincia, los municipios, Irrigación y los organismos responsables de la gestión hídrica y meteorológica.