Un video registrado en la Columbia Británica, Canadá, reabrió el debate sobre la capacidad cognitiva de los lobos y su posible uso de herramientas en estado salvaje. La grabación muestra a un ejemplar manipulando una cuerda para obtener alimento, un comportamiento que algunos especialistas consideran inédito en esta especie.

Según informó The New York Times, la secuencia fue captada en el territorio de la Nación Heiltsuk, cerca de Bella Bella, y podría constituir la primera evidencia documentada de un lobo utilizando un objeto externo para alcanzar un objetivo, aunque la interpretación genera posiciones encontradas dentro de la comunidad científica.

El hallazgo fue registrado por Milène Wiebe, estudiante de posgrado en la Universidad de Alberta, y Richard Cody Reid, integrante del programa Guardian de la Nación Heiltsuk, quienes instalaron cámaras remotas en la zona.

El video muestra al lobo nadando desde aguas profundas hasta la orilla mientras sostiene entre los dientes una boya roja y blanca conectada a una trampa para cangrejos. Luego retrocede hacia tierra firme, eleva la cuerda, suelta la boya y vuelve al agua para tomar otro tramo. Repite la maniobra una tercera vez hasta acercar la trampa a un sector poco profundo, donde finalmente logra extraerla.

Una vez que consigue la presa, rompe la red, accede al cebo —trozos de león marino— y lo coloca en posición vertical sobre las rocas antes de consumirlo. Al terminar, inspecciona el recipiente en busca de restos y se marcha tranquilamente.

El proceso completo dura menos de tres minutos, un detalle que, según los expertos, sugiere un comportamiento intencional y no una acción fortuita.

Un debate complejo

El estudio, publicado en la revista Ecology and Evolution, describe el episodio como la primera observación documentada de un lobo empleando una herramienta. Para Kyle Artelle, ecólogo de la Universidad Estatal de Nueva York, y Paul Paquet, investigador de la Universidad de Victoria, la conducta encaja dentro de la definición clásica: el uso consciente de un objeto externo para lograr un fin preciso.

Sin embargo, otros científicos plantean dudas. El hecho de que la cuerda haya sido colocada por humanos podría excluir este caso de la categoría formal de “uso de herramientas”, argumentan quienes consideran que la definición exige la manipulación de elementos del entorno natural.

Aun así, Artelle destacó que la trampa estaba totalmente sumergida y fuera de la vista del animal, lo que implica cierto nivel de comprensión: “Es increíble”, afirmó, al subrayar que el lobo pareció establecer la relación entre la cuerda y la posibilidad de obtener comida.

El debate no es nuevo. Durante décadas se creyó que solo los humanos podían usar herramientas, hasta que en 1960 Jane Goodall documentó a chimpancés empleando ramas para extraer termitas. Desde entonces, pulpos, cuervos, cocodrilos, elefantes e incluso algunos insectos han mostrado comportamientos similares.

Para Sabina Nowak, ecóloga de la Universidad de Varsovia, el hallazgo no sorprende: “Son tan inteligentes”, aseguró. En tanto, Susana Carvalho, primatóloga y paleoantropóloga del Parque Nacional Gorongosa (Mozambique), señaló que esta evidencia refuerza la idea de que el uso de herramientas en animales no humanos es más común de lo que se creía. Además, destacó la relevancia de que “otra especie con una vida social compleja demuestre innovación y habilidades de resolución de problemas”.