Una conductora de 60 años falleció este miércoles luego de que su automóvil se precipitara al río en el borde de las cataratas del Niágara, en EEUU, a pesar de las esforzadas tareas de rescate de la Guardia Costera, que descendió en helicóptero a las gélidas aguas.
Si bien no está claro para las autoridades cómo el vehículo cayó al río, los testigos informaron que vieron flotando el auto cerca de un puente peatonal, donde se cree que por ahí se metió al cauce. Por otro lado, consideran que pudo haber sido un accidente ya que las carreteras han estado resbaladizas debido a la nieve.
La identidad de la mujer no trascendió, pero se informó que vivía en la zona.
La Guardia Costera desplazó un helicóptero a la zona y un oficial descendió con la ayuda de un cable sobre el vehículo parcilamente sumergido. El rescatista abrió una de las puertas del auto y sacó el cuerpo de la única ocupante, según la información de la Policía de Parques Estatales de Nueva York.
El video muestra cómo el oficial, con un traje naranja y un hacha en la mano izquierda, descendió bajo una nevada y contra el viento. Con cierta dificultad, se aferró al vehículo del lado del pasajero, abrió la puerta e ingresó en su interior.
Dos minutos después, con el agua fluyendo alrededor del vehículo y por encima del precipicio, el rescatistas volvió a aparecer e hizo una señal al helicóptero para que lo elevaran junto a la víctima.
“Fue un trabajo increíble de la Guardia Costera”, indicó el capitán de la policía de parques, Christopher Rola. El uniformado explicó que nunca se había llamado a los rescatistas para que acudieran a un vehículo tan cerca del borde.

