Un vuelo de American Airlines que cubría la ruta entre Dallas y Newark, debió ser de urgencia desviado hacia Baltimore tras registrarse un grave incidente de seguridad y que concluyó con un pasajero reducido a su asiento con cintas adhesivas y precintos para evitar que provocara más desmanes.
De acuerdo con los reportes oficiales y los testimonios de los testigos, un individuo comenzó a comportarse de manera agresiva y violenta en pleno vuelo, poniendo en riesgo la integridad física de los demás ocupantes. Ante la escalada de tensión y con el fin de neutralizar la amenaza, la tripulación y varios viajeros unieron fuerzas: utilizaron cinta adhesiva y precintos (bridas) para atar al hombre a su asiento y contener el caos en la cabina.
La gravedad de la situación obligó a los pilotos a desviar la ruta original. La aeronave aterrizó de emergencia en el Aeropuerto Internacional Thurgood Marshall de Baltimore/Washington, donde agentes del orden y personal de seguridad ya aguardaban en la pista.
El pasajero problemático fue desembarcado bajo estrictas medidas de seguridad y puesto bajo custodia. Posteriormente, el FBI confirmó la intervención de sus agentes en el caso y detalló que el sospechoso quedó a disposición de la Policía de la Autoridad de Transporte de Maryland, enfrentando cargos estatales, mientras se evalúa la posibilidad de presentar imputaciones a nivel federal.
Por su parte, desde la aerolínea emitieron un comunicado reiterando que la seguridad de los pasajeros y de la tripulación es su máxima prioridad, destacando además que no se tolera ningún tipo de violencia a bordo. El vuelo pudo retomar su trayecto hacia su destino final una vez controlado el episodio que mantuvo a todos en vilo.
