Bogotá (efe). El Gobierno venezolano vinculó ayer su nueva crisis con Colombia, que, como otras anteriores, se desarrolla con las FARC como telón de fondo, con un futuro incremento de la presencia de militares estadounidenses en ese país.
“El Gobierno colombiano, rehuyendo a sus propias responsabilidades, quiere justificar la instalación en su territorio de hasta cinco bases militares de la principal potencia bélica mundial, alegando que tres lanzacohetes supuestamente propiedad del Ejército venezolano habrían llegado a manos de un grupo irregular”, dice un comunicado difundido ayer por la Cancillería venezolana.
El comunicado, que acusa a Colombia de “locura guerrerista”, agrega que la elite de ese país quiere hacer creer que “los sesenta años de guerra interna no son responsabilidad de Colombia, sino de sus países vecinos, con una particular preferencia por aquellos donde hoy gobiernan fuerzas de izquierda”.
Además de obligar a un permanente esfuerzo bélico, las FARC son para el Gobierno colombiano un constante motivo de fricción con las autoridades de Ecuador y Venezuela, con dañinos efectos para el comercio, pues 20 por ciento de las exportaciones totales de Colombia tienen como destino a sus dos vecinos.
Desde esta semana, las relaciones comerciales colombo-venezolanas están congeladas por decisión del Gobierno de Venezuela, que respondió así a una petición de explicaciones colombiana, porque se hallaron en poder de las FARC tres lanzacohetes vendidos por Suecia a las Fuerzas Armadas venezolanas en 1988.
Además, el presidente Hugo Chávez ha advertido que “una nueva agresión” colombiana traerá como consecuencia la ruptura total de relaciones.
El Gobierno colombiano mantiene un prudente silencio respecto de la crisis con Venezuela, salvo por una declaración de diez puntos en torno a los lanzacohetes que emitió el miércoles desde Costa Rica, donde Uribe asistió a una cumbre.
Los funcionarios de Uribe han indicado que hace más de un año se le informó a la Cancillería de Venezuela sobre el hallazgo de los polémicos lanzacohetes y que a la fecha no hubo respuesta formal del gobierno de Chávez.