Continúa la investigación para esclarecer las circunstancias en las que murió Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, la joven que cayó al vacío mientras practicaba rope jumping en Sao Paulo, Brasil. En esta oportunidad, una testigo declaró ante los medios que al bajar a ver el estado de la mujer tras la caída, aún tenía pulso.
Se trata de Rayza Gabrieli Dias Delfino, una enfermera que estaba esperando su turno para el lanzamiento. Cuando se produjo la caída, descendió los 40 metros que tenía la quebrada para ver si la mujer estaba con vida. Al constatar la presencia de pulso, empezó a realizar maniobras de resucitación cardio pulmonar.
“Estaba dando ese suspiro previo a la muerte. La levanté, la revisé y tenía un pulso muy débil. Comencé la reanimación cardiopulmonar y se detuvo“, declaró la mujer.
Según el testimonio de la mujer, no fue fácil acceder hasta donde se encontraba el cuerpo. “Me raspé toda la mano porque hay una pendiente muy pronunciada y solo una cuerda para bajar“, expresó. Además, dijo: “Estaba todo cubierto de barro. Seguí bajando, bajando, caminamos todo el camino“.
Cuando logró dar con ella, la enfermera observó que la víctima de 21 años tenía un arnés sujeto al abdomen, pero no estaba conectado al cable principal del sistema de rope jumping.
Contó que intentó hablarle, por un mecanismo que ella tiene para intentar bromear con las víctimas y descomprimir la situación. No obtuvo respuesta.
Además, contó que ella fue una de las que también registró el momento, ya que el video iba a ser enviado a su tía. “No podía oír lo que decían porque estaba a punto de saltar. Solo la estaba mirando, ni siquiera vi cómo ponían las cosas“, contó. Por otro lado, aseguró que al caer la joven, las personas en el lugar comenzaron a gritar “la cuerda, la cuerda“.
Maria Eduarda Rodrigues de Freitas murió este sábado cuando intentaba saltar de un puente en la localidad de Limeira, en el estado brasileño de Sao Paulo. Hay tres empleados de la empresa de deportes extremos detenidos.
