La misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) llegará este lunes a la Argentina para iniciar la tercera revisión del acuerdo vigente con el Gobierno de Javier Milei. La evaluación tendrá como eje el cumplimiento de las metas fiscales y de acumulación de reservas correspondientes al segundo trimestre y podría derivar, si la revisión es aprobada, en un nuevo desembolso de alrededor de US$900 millones.

La delegación estará encabezada por Joyce Wong, jefa de misión del organismo para la Argentina. El eventual giro no será automático: primero deberán concluir las conversaciones técnicas y luego el resultado tendrá que ser elevado al Directorio Ejecutivo del FMI para su aprobación. En mayo, el organismo había completado la segunda revisión y habilitado un desembolso de aproximadamente US$1.000 millones dentro del acuerdo de Facilidades Extendidas por US$20.000 millones.

El frente fiscal, bajo revisión

Uno de los principales puntos de la auditoría será el resultado fiscal. El programa establece para 2026 una meta de superávit primario equivalente al 1,4% del PBI. Según las proyecciones incluidas por el Gobierno en el Presupuesto 2027, el resultado primario de este año podría alcanzar el 1,5% del PBI, mientras que el resultado financiero sería positivo en 0,2% del producto.

Sin embargo, el cumplimiento de la meta anual deberá analizarse junto con la evolución de las metas intermedias. El Gobierno no alcanzó el objetivo fiscal correspondiente al primer semestre, por lo que los técnicos del Fondo evaluarán la trayectoria de ingresos y gastos durante el período siguiente. La recaudación, las modificaciones tributarias y el calendario de determinados ingresos forman parte de los factores que explican la diferencia respecto de las metas parciales.

El FMI ya había señalado en su segunda revisión la importancia de preservar la disciplina fiscal. En ese momento, el organismo destacó que el programa requería mantener el control del gasto para compensar eventuales medidas que afectaran los ingresos y sostener el objetivo de superávit primario.

Reservas, el otro punto central

El segundo eje de las conversaciones será la acumulación de reservas internacionales. El organismo viene considerando la recomposición de los activos externos como un elemento central para reducir la vulnerabilidad financiera de la Argentina y mejorar su capacidad para afrontar eventuales shocks externos.

El FMI registró en su última revisión avances en la acumulación de reservas y señaló que las autoridades habían logrado fortalecer los colchones de reservas. En mayo, el organismo consignó que el Banco Central había acumulado compras por unos US$8.200 millones en el año hasta ese momento y que las reservas internacionales netas habían mejorado respecto del cierre de 2025.

El análisis, de todos modos, no se limitará a observar las compras de dólares realizadas por el Banco Central. Los técnicos deberán evaluar la evolución de las reservas netas computables bajo la metodología acordada con el Fondo, una variable que forma parte de los compromisos del programa.

La revisión tendrá además un componente financiero inmediato. De acuerdo con el cronograma publicado por el propio FMI, Argentina tiene previsto afrontar el 25 de septiembre un pago de capital de aproximadamente US$583 millones correspondiente al programa de Facilidades Extendidas. Para todo 2026, el organismo proyecta pagos de capital e intereses por alrededor de US$1.470 millones.

La misión coincidirá con la participación de Milei y del ministro de Economía, Luis Caputo, en la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. Mientras tanto, la misión técnica avanzará en Buenos Aires sobre las cuentas fiscales, la situación monetaria y cambiaria y la evolución de las reservas. El resultado de esas conversaciones será determinante para establecer si Argentina queda en condiciones de acceder al próximo desembolso previsto en el acuerdo.