El presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

En un anuncio que sacude el tablero geopolítico global, el presidente Donald Trump confirmó este miércoles que el gobierno de Irán se ha contactado con su administración para solicitar un alto el fuego.

La noticia llega tras días de máxima tensión militar, pero el mandatario estadounidense ha dejado claro que la paz tiene un precio logístico y económico innegociable.

La exigencia de la Casa Blanca: Ormuz como prioridad

La administración Trump ha puesto sobre la mesa una condición sine qua non para detener la ofensiva: la reapertura total del Estrecho de Ormuz. Este paso marítimo es vital para la economía del planeta, ya que por sus aguas transita casi una quinta parte del consumo mundial de petróleo.

Para Washington, el control iraní sobre esta vía es una amenaza que debe cesar antes de cualquier firma de paz.

El presidente enfatizó que la apertura debe ser completa, permitiendo el libre flujo de buques cisterna y comercio internacional sin interferencias.

Nos han pedido el cese del fuego. Mi respuesta fue simple: abran el Estrecho de Ormuz ahora mismo y de forma total, y entonces podremos empezar a conversar“, aseguró el mandatario.

Impacto en los mercados y la región

La revelación de Trump ha generado un impacto inmediato en los precios del crudo, que muestran una ligera tendencia a la baja ante la expectativa de una posible desescalada. Sin embargo, la incertidumbre persiste sobre si Irán aceptará ceder el control de su herramienta de presión más estratégica a cambio de frenar los ataques de EE.UU.

Por el momento, la postura de la Casa Blanca es de vigilancia activa. Mientras no se verifique el paso libre en el Estrecho, la operatividad militar se mantiene, marcando un punto de inflexión en la política exterior de la actual gestión frente a la crisis en Medio Oriente.

Con información de Infobae y La Nación.