En un gesto de máxima tensión diplomática, Irán prohibió oficialmente el ingreso de Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), a sus instalaciones nucleares. La medida, que marca un nuevo hito en el deterioro de las relaciones entre Teherán y la agencia de la ONU, fue anunciada por Hamid Reza Haji Babaei, vicepresidente del Parlamento iraní.
La decisión se produce tras la reciente ofensiva militar de Israel contra objetivos estratégicos en Irán, que incluyó el bombardeo de instalaciones nucleares y científicos clave, en un ataque que duró doce días y terminó con la intervención diplomática de Estados Unidos.
Grossi, diplomático argentino y figura central en la supervisión internacional del programa atómico iraní, había sido duramente criticado por el régimen de los ayatolás por sus advertencias en torno al enriquecimiento de uranio a niveles cercanos al uso militar (hasta un 60%) y por señalar la falta de cooperación de Irán con los inspectores del OIEA.
“Nos ocuparemos de Grossi”
La hostilidad hacia Grossi escaló públicamente cuando Ali Larijani, asesor clave del líder supremo Ali Khamenei, lanzó una ominosa advertencia: “Una vez que termine la guerra, nos ocuparemos de Grossi”. El señalamiento coincidió con una campaña de denuncias contra el jefe del OIEA, a quien Irán acusa de actuar con sesgo y de alimentar una narrativa que habría “justificado” los ataques israelíes.
En paralelo, la república islámica presentó una queja formal ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en la que el embajador iraní, Saeed Iravani, denunció al argentino por “violaciones graves al principio de imparcialidad”, calificando su actuación como una amenaza a la soberanía nacional y a la estabilidad regional.
Suspensión total de la cooperación
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, aseguró que la insistencia del jefe de la agencia de vigilancia nuclear de Naciones Unidas en visitar los sitios nucleares bombardeados en Irán “carece de sentido”.
El canciller se manifestó en la red social X en la que acusó al director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, de facilitar la adopción de una resolución de la junta de gobernadores del organismo en contra de Teherán, así como los bombardeos de las instalaciones nucleares iraníes por parte de Estados Unidos e Israel.
“La insistencia de Grossi en visitar los sitios bombardeados con el pretexto de las salvaguardas carece de significado y posiblemente tenga incluso una intención maligna. Irán se reserva el derecho a tomar cualquier medida en defensa de sus intereses, su pueblo y su soberanía”, advirtió.
Araghchi mencionó un plan reciente aprobado por el Parlamento de Irán, más tarde convertido en ley por el Consejo Constitucional del país, que pide suspender la colaboración de Irán con la OIEA, y agregó que “esto es resultado directo del lamentable papel de Grossi que empañó el hecho de que, hace una década, el organismo ya había concluido todos los asuntos pasados (con Irán)”.
Grossi subrayó la necesidad de que los inspectores de la OIEA continúen con sus actividades de verificación en Irán “como lo exige el Acuerdo de Salvaguardias Amplias”, se indicó en una declaración publicada en el sitio en internet del organismo.
