BEIJING/GINEBRA (DPA). Pese a la fuerte presencia policial y la detención de cientos de manifestantes, las protestas de uigures continuaron ayer en la provincia china de Xinjiang, donde muchos pobladores de la capital provincial, Urumqi, salieron a las calles armados con palos, según informaciones de la agencia Xinhua. “Muchas personas corrían presas del pánico por las calles de la ciudad”, señaló la agencia, mientras los vecinos de algunos barrios se armaban con palos y hierros para defenderse ante eventuales agresiones.

   Xinhua citó a un habitante del barrio de Shihezi, al parecer, un chino de la etnia han, diciendo que él y otros vecinos estaban listos para defenderse si fuesen atacados por alborotadores. La agencia agregó que algunas personas no identificadas lanzaron piedras contra reporteros de la agencia. El Gobierno central chino, por su parte, pidió a los habitantes de Urumqi que evitaran los conflictos étnicos y decretó un toque de queda por 11 horas hasta la mañana de hoy.

   La comisaria de Derechos Humanos de la ONU, Navi Pillay, expresó desde Ginebra su preocupación por el alto número de víctimas en los disturbios de los últimos días. Pillay citó informaciones del Gobierno, según las cuales, murieron más de 150 personas y más de 800 resultaron heridas. “Es un número demasiado alto de gente que fue asesinada o herida en un solo día de disturbios”, señaló la funcionaria de Naciones Unidas.

   Previamente, cientos de uigures musulmanes se volcaron otra vez a las calles de Urumqi, en presencia de periodistas extranjeros. Un corresponsal de la cadena británica BBC dijo que esta vez la mayoría de los manifestantes eran mujeres. Las autoridades chinas culpan de los disturbios a grupos de uigures en el exilio que reclaman la independencia de Xinjiang.

   La mayoría de los ocho millones de habitantes de esta región pertenece a la etnia uigur, de habla turca y religión musulmana. Los enfrentamientos del domingo se desataron después de que una multitud de uigures saliera a las calles de Urumqi para exigir a las autoridades el esclarecimiento de la muerte de dos trabajadores uigures en la ciudad sureña china de Shaoguan, el 26 de junio.

   Los dos uigures fueron asesinados por trabajadores chinos de una fábrica de juguetes después de que se difundieran rumores que aseguraban que dos mujeres chinas habían sido violadas por pobladores uigures.