Victor Ambros y Gary Roku ganaron el Premio Nobel de Medicina por su descubrimiento sobre el microARN, esencial en la regulación genética.
Los científicos estadounidenses detectaron una nueva clase de diminutas moléculas de ARN que sirven para comprender cómo las células regulan la expresión de sus genes; un proceso fundamental para el desarrollo y funcionamiento de los organismos multicelulares.
“Su revolucionario descubrimiento reveló un principio completamente nuevo de regulación génica que resultó ser esencial para los organismos pluricelulares, incluido los humanos. Ahora se sabe que el genoma humano codifica más de mil microARN”, indicaron desde la Academia Sueca.
Ambros llevó adelante la investigación mientras trabajaba en la Universidad de Harvard. Actualmente, es profesor de ciencias naturales en la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts.
Ruvkun, por su parte, hizo su estudio en el Hospital General de Massachusetts y en la Facultad de Medicina de Harvard, donde ejerce como profesor de genética.
Qué es el microARN
El microARN es una molécula de ARN que, a diferencia de otros ARN conocidos, no codifica proteínas. Por eso, su función es unirse a secuencias no específicas del ARN mensajero (ARNm) en las células, bloqueando su capacidad de producir proteínas.
De esta forma, este mecanismo postranscripcional permite a las células controlar con precisión qué genes se activan y en qué momento; fundamental para mantener el equilibrio en diversas funciones celulares.
La regulación génica por microARN funciona hace cientos de millones de años, y es un mecanismo que ha permitido la evolución de organismo cada vez más complejos.
Gracias a la investigación genética, ahora se sabe que las células y los tejidos no se desarrollan normalmente sin microARN.
Por ejemplo, si la regulación por microARN es anormal, puede contribuir al desarrollo de cáncer. También, se han encontrado mutaciones en genes que codifican microARN en humanos, causando afecciones como pérdida auditiva congénita, trastornos oculares y esqueléticos.
Cómo podría aplicarse el microARN
El descubrimiento del microARN es útil para múltiples aplicaciones biotecnológicas y médicas:
- Diagnóstico de enfermedades: el estudio muestra que los niveles de microARN están alterados en distintas enfermedades como el cáncer, trastornos neurológicos y enfermedades cardíacas. Identificando perfiles específicos de microARN que actúan como biomarcadores, se facilitará la detección temprana de patologías y además, se mejorarán los diagnósticos.
- Nuevas terapias genéticas: los científicos trabajan en tecnologías que puedan modificar a inhibir la acción de microARN disfuncionales que causan enfermedades. Al bloquear microARN que favorecen el crecimiento tumoral o al reintroducir microARN que faltan, se podrían desarrollar tratamientos más específicos y efectivos, en enfermedades como el cáncer y los trastornos genéticos.
- Medicina regenerativa y desarrollo celular: al controlar la expresión de microARN específicos, se podrían estimular o inhibir procesos regenerativos en el cuerpo, promoviendo la reparación de tejidos dañados o el tratamiento de enfermedades degenerativas.
- Protección contra infecciones virales: el hallazgo del microARN también inspiró investigaciones sobre su papel en la defensa contra infecciones virales, particularmente en plantas. Las plantas utilizan moléculas de ARN similares a los microARN para protegerse contra virus, y los científicos están explorando cómo aplicar este conocimiento en la agricultura para mejorar la resistencia de los cultivos a patógenos y reduciendo la necesidad de pesticidas.
