María Lucía Hiriart, la esposa de Augisto Pinochet, falleció este jueves a los 99 años en su residencia de Santiago de Chile. La polémica ex primera dama sobrevivió al dictador trasandino 15 años. 

En las últimas semanas, la viuda de Pinochet había presentado problemas médicos, por lo que tuvo que ser internada en varias oportunidades. 

Hiriart fue una figura clave en el gobierno de su esposo. Nacida el 10 de diciembre de 1922 y la mayor de cuatro hermanos de una acomodada familia con ascendencia política. 

A Pinochet lo conoció en 1941, que en aquel momento tenía 25 años y era subteniente del ejército. Dos años después, contrajeron matrimonio, a pesar de la oposición de la familia puesto que consideraban que Pinochet como militar no estaba a la altura de Lucía.

De ese matrimonio nacieron cinco hijos: Inés Lucía, Augusto Osvaldo, María Verónica, Marco Antonio y Jacqueline Marie.

Lucía Hiriart tuvo un rol central en el ejercicio del poder durante el gobierno de facto de su esposo, e incluso alguna historiadores señalaron que fue la que convenció al fallecido Pinochet de participar en el golpe de estado a Salvador Allende.

Como primera dama, daba conferencias de prensa donde su opinión generaba polémicas. Y sus excentricidades también la definieron, como poner lámparas de lágrimas en un baño, importar cristales de Bélgica para las ventanas e instalar piso de mármol italiano en la Mansión de Lo Curro, que la pareja nunca llegó a ocupar. 

Fue presidente de la Fundación Cema Chile y terminó cuestionada por las millonarias ventas de propiedades que recibió en forma gratuita desde el Estado.

También estuvo en el foco de la justicia trasandina, ya que inicialmente fue querellada junto a sus hijos por evasión impositiva luego de que se descubriera que Pinochet tenía cuentas secretas en EEUU. Pero finalmente ella y su familia lograron zafar de las imputaciones.