La Meca, el lugar más sagrado para el mundo islámico, bajo ataque.

Arabia Saudita denunció que un dron lanzado por los rebeldes hutíes de Yemen apuntó contra La Meca, la capital sagrada del islam.

Las defensas aéreas lograron interceptar y destruir el artefacto antes de que ingresara en el espacio aéreo restringido de la ciudad santa, en un episodio que disparó las alarmas internacionales y elevó la tensión en Medio Oriente.

Una “línea roja” y condena internacional

Tras el incidente, las autoridades sauditas advirtieron con firmeza que la seguridad de los sitios sagrados y de los millones de peregrinos que los visitan constituye una “línea roja” inquebrantable.

La Organización para la Cooperación Islámica (OCI) y diversos gobiernos repudiaron de inmediato el hecho, calificándolo como un ataque atroz que vulnera la santidad de los lugares de culto y lastima los sentimientos de la comunidad musulmana mundial. Por su parte, los hutíes —respaldados por Irán— desmintieron rotundamente estar detrás de la ofensiva y tildaron la acusación de “mentira trillada” a través de sus canales oficiales.

Impacto en los mercados y la economía global

La escalada del conflicto en la región vuelve a sacudir los mercados internacionales, impulsando con fuerza los precios del crudo. El barril de Brent se mantiene en niveles elevados debido a la preocupación por la seguridad en rutas comerciales clave del mar Rojo y el estrecho de Bab el Mandeb, fundamentales para el transporte mundial de energía.

Ante este escenario de inestabilidad, potencias y organismos multilaterales exigen garantías estrictas para la navegación marítima y la protección de las infraestructuras estratégicas, mientras crece el temor a una profundización de la crisis humanitaria y económica a nivel global