Los colegios electorales de Brasil cerraron sus puertas este domingo para la segunda vuelta de los comicios, en los que 156,4 millones de brasileños estaban convocados para elegir presidente y 12 de los 27 gobernadores del país.

El exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el actual gobernante Jair Bolsonaro se miden en un balotaje que ha transcurrido con “absoluta tranquilidad, seguridad y paz”, según afirmaron las autoridades electorales.

Los colegios cerraron oficialmente a las 17.00 hora local (20.00 GMT), aunque las votaciones podrán continuar más allá de ese horario en los centros donde haya filas de electores, que en esta ocasión han sido menores que en la primera vuelta.

Polémica por controles en las rutas

El presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), Alexandre de Moraes, afirmó este domingo que los retenes policiales en diversas carreteras del país en medio de las votaciones no han impedido que los electores ejerzan su derecho, aún así, garantizó que ya fueron suspendidas.

“En algunos casos eso retardó la llegada de los electores, pero en ningún caso impidió que puedan votar”, declaró el magistrado en una rueda de prensa, en referencia a una denuncia de la campaña del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, favorito para ganar este domingo frente al presidente Jair Bolsonaro.

Según la campaña de Lula, esos retenes policiales fueron sobre todo en el noreste del país, el mayor fortín político del candidato progresista, lo cual fue documentado por numerosos videos que circularon en las redes sociales.