Rusia recrudeció este domingo los combates y bombardeos en Ucrania, donde el éxodo de refugiados ya supera el millón de personas y el asedio se estrecha sobre las principales ciudades.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, insistió en que mantendrá su llamada “operación especial” en Ucrania, iniciada el 24 de febrero, hasta que acabe la resistencia en ese país a la invasión y acepte las demandas rusas, informa la agencia estatal rusa RIA Nóvosti, citando fuentes del Gobierno.

Así se lo comunicó en conversación telefónica a varios líderes internacionales que este domingo le han pedido infructuosamente un inmediato alto el fuego en Ucrania, como el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, el primer ministro israelí, Nafatí Benet, o el mandatario francés, Emmanuel Macron.

Según informó el Elíseo, Putin no tiene intención de renunciar a los cuatro objetivos que se ha marcado con la invasión de Ucrania y los logrará bien por aceptación de Kiev o con la guerra.

Esas cuatro exigencias son lo que Moscú llama la “desnazificación” de Ucrania, su desmilitarización, el reconocimiento de la independencia de Crimea y el reconocimiento de la independencia del Donbás (este de Ucrania).

Por otra parte, el Ministerio de Defensa ruso ha advertido a los empleados de las empresas de defensa ucranianas de próximos ataques que se llevarán a cabo con armas de alta precisión “en el marco del cumplimiento de los objetivos” de lo que la parte rusa llama “desmilitarización de Ucrania”, según informaron las agencias de noticias rusas.

La advertencia del Ministerio de Defensa ruso llega con antelación a los ataques planeados contra estas instalaciones para evitar poner en peligro la vida de los empleados de las empresas.

Además el portavoz de esa cartera, Igor Konashenkov, advirtió de que los países vecinos que permitan estacionar aviones de combate ucranianos en sus bases para ser usados posteriormente contra las fuerzas armadas rusas se arriesgan a ser considerados parte del conflicto armado.

Aseguró que prácticamente toda la aviación ucraniana ha sido destruida, al tiempo que dijo tener constancia de que aviones de guerra ucranianos volaron previamente a Rumanía y otros países fronterizos.

Temor nuclear

Putin aseguró a Macron que no tiene intención de agredir las instalaciones nucleares en Ucrania, después del ataque ruso el pasado viernes a la central de Zaporiyia, que causó un incendio en un edificio administrativo a unos cientos de metros de los seis reactores y el temor a una expansión del conflicto.

En tal sentido, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha advertido de que un militar ruso dirige ahora la gestión técnica de la planta nuclear de Zaporiyia, lo que contraviene principios básicos para su seguro funcionamiento.

“La dirección de la planta está ahora bajo las órdenes del comandante de las fuerzas rusas que tomaron el control del lugar la semana pasada”, informó el director general de este organismo de la ONU, el argentino Rafael Grossi.

Grossi mostró su “grave preocupación” por un cambio que, advirtió, contraviene pilares indispensables de la seguridad nuclear, al quedar limitada la capacidad del personal técnico de “tomar decisiones libres de presiones indebidas”.