Este viernes, el jefe de la agencia nuclear de la ONU, Rafael Grossi, confirmó que vio personalmente “impacto de bombardeos” durante la inspección llevada a cabo en la central nuclear de Zaporiyia, ubicada al este de Ucrania y que se encuentra ocupada por fuerzas rusas desde el 4 de marzo pasado.
En su regreso a Viena, sede del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) , el argentino confirmó que “la integridad física del edificio fue violada no una sola vez, sino en muchas ocasiones” y lo calificó como algo “inaceptable”
El peligro latente de una nueva tragedia nuclear en Ucrania se acrecentó en los últimos días cuando los bombardeos volvieron a las zonas cercanas a la central nuclear más grande de Europa.
De hecho, y a pesar de la visita de la OIEA, Ucrania confirmo hoy ataques de bombarderos en la zona de Jerson y Ernergodan esta última ciudad se encuentra a menos de 10 km de la Central.
“Nuestras tropas han realizado ataques precisos en las ciudades de Jerson y Energodar, destruyendo tres sistemas de artillería enemigos, así como un arsenal de municiones”, informó el ejército ucraniano.
La OIEA elaborará un primer informe que sería presentado este martes por videoconferencia en una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU.
