La ciudad ucraniana de Rodynske fue testigo de como una bomba planeadora de 250 kilogramos destrozó el principal edificio de su ya inexistente gobierno municipal. Además, este mismo armamento significó la el derribo de tres bloques de viviendas. Con este, la táctica del ejército ruso parece estar cambiando y con ello, la guerra en sí.

Esta nueva línea de bombardeos, guiados por drones, está siendo clave en el nuevo capítulo del conflicto. Sin embargo, otro indicio revela esta táctica de ataque: los rusos están cerca de la ciudad, lo que implica que están ganando un gran terreno en la zona este de Ucrania.

Según los medios internacionales, ahora la táctica rusa se basa en rodear ciudades y efectuar la mayor parte de los ataques por este medio: drones con una munición explosiva colosal.

El avance ruso estaría enfocado en tomar la ciudad de Pokrovsk, ubicada a 15 kilómetros de Rodynske.

Ante el cambio de táctica ruso, los ucranianos están centrados en derribar los drones del Kremlin lo antes posible, por lo que en las afueras de las ciudades se ven varias columnas de humo. Cada una es uno de estos costosos artefactos destruidos.

Además, los drones rusos no solo se destacan por la cantidad de material explosivo que son capaces de llevar, sino que también tienen un tipo de conexión mucho más estable y veloz, lo que los hace perfectos para meterse en dentro de edificios u otras estructuras.

“Estos drones se pueden usar en lugares donde tenemos que volar más bajo que los drones habituales. Incluso podemos entrar en casas y buscar objetivos en su interior”, dice Venia, piloto de drones de Ucrania.

Con información de la BBC.