La directora de la unidad de enfermedades emergentes de la OMS, Maria Van Kerkhove, advirtió que el mundo está viviendo a dos años del inicio del brote pandémico de coronavirus “un tsunami de infecciones” que corresponden a las últimas variantes detectadas, Delta y Ómicron. Y pidió a los gobiernos que no esperan para tomar decisiones.

“Creo que nos enfrentamos a un tsunami de infecciones en el mundo, tanto de delta como de ómicron. Se lo repito a los gobiernos: no esperen para actuar. Y no me refiero a confinamientos”, dijo Van Kerkhove en una entrevista a diario El País, de España.

Desde su oficina en Ginebra, Suiza, la funcionaria del organismo sanitario sostuvo que todavía está por verse cuál será el impacto de Ómicron.

En ese caso consideró que si la variante “tiene una mayor transmisibilidad y hay un gran número de casos (…) ese mayor número de casos se traducirá en un mayor número de hospitalizaciones. Y un mayor número de hospitalizaciones en un sistema ya sobrecargado conducirá a más muertes. Así que no es algo bueno. Sería una buena noticia que no cause una enfermedad más grave, pero una variante altamente transmisible provocará más casos”.

Por el momento, los científicos no tienen datos concluyentes sobre la nueva variante a partir de los casos que se han registrado. “Creo que todos los casos fuera de Sudáfrica han sido leves o asintomáticos, pero en Sudáfrica hemos visto toda la gama, desde enfermedades leves a más graves. Cuando el virus Ómicron entre en poblaciones vulnerables habrá un mayor riesgo de enfermedad grave y muerte. La mayoría de los informes que tenemos ahora dicen que es más leve, pero es pronto para decirlo. En las próximas semanas lo sabremos”, explicó.

Luego de que la OMS actualizara los datos sobre Ómicron en un informe técnico, Van Kerkhove reflexionó: “La gran pregunta es qué pasará con las mutaciones y la evolución del virus. ¿Ha llegado ya a su adaptación óptima? Mucha gente piensa que tiene margen de mejora para convertirse en más transmisible. ¿Será más grave o más leve? No lo sabemos”.

Por otro lado, la especialista se mostró preocupada por las reuniones sociales de fin de año, en un momento en el que varios países europeos como Inglaterra y Alemania viven una nueva explosión de casos.

“Las fiestas reúnen a la gente, como debe ser. Lo que pedimos a todas las personas es que sean extremadamente prudentes. Es realmente difícil, lo reconocemos”, indicó Van Kerkhove. “No hay riesgo cero, pero se puede reducir si todo el mundo se vacuna, si te haces un test de antígenos antes de ir, si haces actividades al aire libre, si aseguras una buena ventilación, si limitas el número de personas o si pedís a la gente que sea extremadamente cautelosa”.

Sin embargo, Van Kerkhove recordó que la vacunación por sí sola no es suficiente. Si bien previene las hospitalizaciones y las muertes, no lo hace con los contagios, por lo que es necesario tomar medidas de prevención extras.