La tensión entre Israel e Irán continúa en aumento tras los ataques que ambos países han intercambiado desde el viernes.
Los servicios de emergencia israelíes informaron que diez personas murieron y más de cien resultaron heridas por los ataques con misiles de Irán en la noche del sábado.
Entre las víctimas se encuentran cuatro mujeres de la misma familia en la localidad de Tamra, en el norte del país.
De acuerdo con la policía, seis personas, entre ellas dos niños, murieron en la ciudad de Bat Yam, en el centro de Israel.
Allí, los rescatistas buscaban, entre los escombros de edificios destruidos, a personas desaparecidas.
Este domingo, el ejército israelí informó que comenzó a enviar avisos en farsi a los residentes de Teherán que viven cerca de los sitios que considera como objetivos para que salgan de esas zonas inmediatamente.
En una publicación en la cuenta en farsi de las FDI, en la red social X, se emitió una advertencia urgente a los iraníes:
“Todas las personas que se encuentren en las fábricas de producción de armas militares y sus instituciones de apoyo, o en sus alrededores, deben abandonar estas zonas inmediatamente y no regresar hasta nuevo aviso“.
“Su presencia junto a esta infraestructura pone en riesgo sus vidas“.
El presidente de Israel, Isaac Herzog, escribió en su cuenta en X que la mañana del domingo era “muy triste y difícil“.
Los “ataques criminales iraníes” mataron e hirieron a “judíos y árabes, ciudadanos israelíes y nuevos inmigrantes, incluidos niños y ancianos, mujeres y hombres“, escribió Herzog.
El canciller de Irán, Seyyed Abbas Araghchi, señaló que los ataques finalizarían una vez que Israel detenga su campaña militar.
