El poderoso portaaviones USS Lincoln, que fue atacado por Irán.

La Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC) anunció que sus fuerzas atacaron al portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln en aguas del Golfo. El Comando Central de Estados Unidos, por su parte, minimizó el hecho.

El ataque, según el comunicado oficial iraní difundido por medios estatales como IRNA, consistió en el lanzamiento de cuatro misiles balísticos dirigidos a la emblemática nave de guerra.

Sin embargo, el Comando Central aseguró que “el Lincoln no fue alcanzado. Los misiles lanzados ni siquiera se acercaron. El Lincoln continúa lanzando aviones en apoyo de la incansable campaña del CENTCOM para defender al pueblo estadounidense eliminando las amenazas del régimen iraní“.

“Un cementerio para los agresores”

El régimen persa enmarcó esta operación como una represalia directa tras los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel que culminaron en la muerte del Líder Supremo, el Ayatolá Alí Jamenei, y de gran parte de la cúpula militar de la Guardia Revolucionaria.

La tierra y el mar se convertirán cada vez más en el cementerio de los agresores terroristas“, advirtió la IRGC en un mensaje cargado de retórica bélica, asegurando que sus fuerzas han entrado en una “nueva fase” de confrontación directa contra los activos navales de Washington en la región.

La postura de Estados Unidos y el impacto global

Aunque el Pentágono y el Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) han mantenido un hermetismo inicial sobre el alcance de los daños en el portaaviones, la noticia ha disparado las alarmas en las capitales de todo el mundo:

El USS Abraham Lincoln es el centro de un grupo de tareas desplegado precisamente para disuadir ataques iraníes. Un impacto confirmado sería considerado un acto de guerra total.

El temor a un cierre del Estrecho de Ormuz ha provocado una reacción inmediata en los mercados financieros y el precio del crudo.

Este ataque se suma a la lluvia de 200 misiles sobre Israel y los combates en ciudades como Beit Shemesh, donde se reportaron víctimas civiles en refugios.

Un tablero geopolítico fracturado

La confirmación de este ataque marca el fin de la era de los “intermediarios” (proxies). Por primera vez, Irán ataca directamente uno de los símbolos más poderosos del poderío militar estadounidense.

Mientras tanto, aliados regionales de EE. UU., como los Emiratos Árabes Unidos y Bahrein, han reforzado sus defensas ante la posibilidad de que los misiles iraníes busquen nuevos objetivos en sus territorios.