BOGOTÁ (EFE). Los partidarios del depuesto presidente Manuel Zelaya anunciaron ayer movilizaciones y tomas de puntos estratégicos de Honduras para hoy, mientras reina la incertidumbre sobre el diálogo en busca de una salida a la crisis y se ensombrece el panorama económico para las nuevas autoridades.

      La comisaria europea de Comercio Internacional, Catherine Ashton, anunció ayer que se congelaron todas las ayudas presupuestarias que gestiona directamente el Gobierno hondureño, aunque sí se mantendrán los fondos destinados a la cooperación al desarrollo, ante la gravedad de la situación en el país. La ayuda económica prevista para Honduras por el Ejecutivo comunitario para el período 2007-2013 es de 223 millones de euros (312,2 millones de dólares).

     Precisamente ayer, el nuevo Gobierno de Honduras, encabezado por Roberto Micheletti, anunció que propondrá al Parlamento un presupuesto de unos 5.944 millones de dólares para este año, 8,2 por ciento inferior al del 2008. El recorte fue obligado, según la ministra de Finanzas, Gabriela Núñez, por excesos en el gasto del Gobierno depuesto y por efectos de la crisis financiera internacional. Núñez, quien no mencionó las sanciones impuestas por organismos internacionales a Honduras para presionar en pro de la restitución de Zelaya como motivo para esa reducción presupuestaria, aseguró que la administración del mandatario depuesto hizo gastos “sin respaldo presupuestario”.

    En un aparente eco del llamamiento a la insurrección hecho el martes por Zelaya desde Guatemala, sus seguidores convocaron a ocupar hoy puntos estratégicos en Tegucigalpa, San Pedro Sula y otras localidades del país, así como a tomar las fronteras terrestres. “Habrá tomas de los edificios, tomas de las carreteras y no trabajará nadie”, anunció ayer Israel Salinas, de la Confederación Unitaria de Trabajadores.

     El llamado a la “insurrección” de Zelaya, precedido de un ultimátum al Gobierno de Micheletti, ha arrojado, además, una sombra de incertidumbre sobre el diálogo que, con la mediación del presidente de Costa Rica, Óscar Arias, han iniciado las partes para hallar una solución a la crisis de Honduras.