Fuerzas de seguridad del régimen de Nicolás Maduro rodearon la noche del viernes la embajada de Argentina en Caracas, donde seis miembros del comando de campaña de la líder opositora María Corina Machado se encuentran asilados desde marzo. Entre ellos se encuentra Pedro Urruchurtu, coordinador internacional del partido Vente Venezuela (VV), quien denunció el acoso a través de la red social X.
“Patrullas del SEBIN y del DAET, junto a funcionarios encapuchados y armados, rodean y asedian la residencia de Argentina en Caracas”, afirmó Urruchurtu, que se encuentra bajo protección del gobierno argentino. Además, según Omar González Moreno, miembro de la dirección nacional del partido de Machado, las autoridades cortaron el suministro eléctrico de la embajada.
Los otros refugiados en la sede diplomática son Magalli Meda, jefa de campaña presidencial; Claudia Macero, coordinadora de Comunicaciones de VV; el exdiputado Omar González; Humberto Villalobos, coordinador electoral de VV; y Fernando Martínez Mottola, exministro y asesor de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD). Estos opositores se refugiaron en la embajada luego de ser acusados de conspiración y traición a la patria, entre otros cargos, por la fiscalía del régimen.

Este asedio ocurre poco después de que la Cancillería argentina instara a la Corte Penal Internacional (CPI) a emitir órdenes de detención contra Maduro y otros líderes del régimen, en el marco de las denuncias de fraude en las elecciones presidenciales del 28 de julio. En un comunicado, el gobierno de Javier Milei denunció la comisión de posibles crímenes de lesa humanidad en Venezuela y anticipó que presentará una nota formal ante la CPI para respaldar su pedido.
Por su parte, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva reiteró su rechazo a los resultados de las elecciones en Venezuela, insistiendo en que Maduro debería demostrar que ganó legítimamente. Lula criticó el comportamiento de Maduro como “decepcionante” y lo comparó con la actitud del exmandatario brasileño Jair Bolsonaro, quien se negó a aceptar su derrota electoral en 2022.
A finales de julio, los opositores asilados en la embajada argentina denunciaron intentos del régimen de “tomar” la sede diplomática, lo que calificaron como una grave violación del derecho internacional. Desde agosto, Brasil ha asumido la custodia de las embajadas de Perú y Argentina en Venezuela, luego de que el régimen de Maduro exigiera la retirada de los representantes diplomáticos de varios países de la región, incluyendo Chile, Costa Rica, Panamá, República Dominicana y Uruguay, en respuesta a sus críticas sobre las elecciones del 28 de julio.
