El papa Francisco celebró este viernes 24 de diciembre la misa de Gallo en la basílica de San Pedro del Vaticano, con unos 1.500 puestos para los fieles, distanciados en los bancos, pero sin obligación de que estén vacunados contra el coronavirus.
Debido a la variante Ómicron, el Vaticano redujo el aforo permitido en la basílica de San Pedro que puede albergar a unas 20.000 personas.

En este contexto, la obligación de presentar el certificado de vacunación, se circunscribió únicamente a los trabajadores de los dicasterios, organismos y oficinas de la Curia Romana y de las instituciones vinculadas a la Santa Sede, y a los turistas que visiten, por ejemplo, los Museos del Vaticano.
De la misa de este viernes, además del Papa participó toda la Capilla Papal, lo que sumó hasta 120 sacerdotes concelebrantes, según el nuevo sistema de acreditación que la oficina litúrgica ha estrenado el pasado 1 de diciembre para presbíteros y diáconos.
El sábado, en tanto, Francisco pronunciará su mensaje navideño e impartirá la bendición Urbi et Orbi a las 12.00 en el tradicional balcón central de la Basílica de San Pedro.
