El flamante rascacielos “One Vanderbilt”, que se levanta 427 metros en el corazón del distrito neoyorquino de Manhattan, inauguró el pasado 22 de octubre un mirador caleidoscópico en su planta 91, donde las fascinantes vistas de la ciudad se reflejan en los espejos que recubren todas las salas, repitiendo hasta el infinito el cielo, la ciudad y los visitantes.

El nuevo mirador, bautizado “Summit” (Cumbre), que rivaliza con los muchos que ya salpican la ciudad para contemplarse a sí misma, como el Rockefeller, el Empire State o el más reciente “The Edge”, se ha completado con un proyecto del artista neoyorquino Kenzo Digital: “Aire”.

“Aire se basa en un sueño recurrente que he tenido durante 25 años, Así que es algo profundamente personal que he estado pensando durante este tiempo. He estado trabajando en él durante tres años, diseñándolo en un espacio físico real”, explica a Efe Kenzo con la ciudad y Central Park de fondo.

Tres paredes son de espejo y la cuarta es aire, panorama y la Gran Manzana, donde casi se puede tocar con la mirada la elegancia Art déco del vecino edificio Chrysler o la sobriedad del Empire State, cuya silueta se confunde con la de la propia ciudad.