TEGUCIGALPA (EFE). El Parlamento y el Tribunal Electoral de Honduras discutirán las propuestas de otorgar amnistía política y adelantar las elecciones de noviembre, incluidas en el plan del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, para superar la crisis política de este país, informaron ayer fuentes oficiales. El Congreso nacional se reunió ayer para discutir la posibilidad de aceptar la propuesta de Arias de otorgar amnistía política a los involucrados en la crisis, pues la decisión compete a ese órgano, informó un portavoz legislativo.

    Por su parte, el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Saúl Escobar, indicó a la prensa que ese organismo analizará esta semana la propuesta de Arias de adelantar las elecciones generales, previstas para el 29 de noviembre. La propuesta de Arias, conocida como Acuerdo de San José, incluye la reinstalación condicionada del depuesto presidente Manuel Zelaya, derrocado por los militares el 28 de junio, amnistía política, adelanto de las elecciones, una comisión de la verdad y verificación internacional, entre otros puntos. Zelaya rechazó la propuesta y dio por fracasado el diálogo, mientras que Roberto Micheletti, designado por el Parlamento para sustituir al depuesto presidente, insiste en rechazar el retorno de este, pero ha sometido a consulta las otras propuestas porque competen a otros órganos del Estado. Por otro lado, Zelaya continuaba ayer organizando una “resistencia pacífica” para tratar de entrar a su país.

     El mandatario depuesto se encontraba en el municipio nicaragüense de Ocotal, cabecera departamental de Nueva Segovia, a 25 kilómetros de la frontera con Honduras y a 225 kilómetros al norte de Managua, desde donde alienta a sus seguidores a la insurrección. El derrocado mandatario, quien el viernes intentó entrar por segunda vez a su país y por segunda vez fracasó, ratificó una vez más que se mantendrá en “pie de lucha” y a la espera de su familia y de más seguidores que lo acompañen en su retorno a Honduras para retomar el poder tras el golpe de Estado del 28 de junio. Zelaya dedicó ayer la jornada, por segundo día, a visitar Ocotal y otras comunidades aledañas y a reunirse con sus simpatizantes.

     En tanto, un grupo de seguidores del depuesto presidente anunció que espera “romper el cerco” en la frontera con Honduras para que Zelaya pueda reunirse en “pocas horas” con su familia. Finalmente, EEUU reiteró ayer que los intentos del depuesto presidente de entrar en su país sin haber logrado un acuerdo previo con el gobierno de Micheletti “no ayudan” al proceso de mediación. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, calificó el viernes de “imprudente” las acciones tomadas por Zelaya para regresar durante el fin de semana a su país, del que fue expulsado.

     Zelaya cuestionó este fin de semana la respuesta de Washington ante la crisis en Honduras y pidió al Ejecutivo del presidente Barack Obama que enfrente “con fuerza” al gobierno de facto emitiendo sanciones económicas y de otro tipo contra personas que, según él, participaron en el golpe militar.