El papa Francisco presidió este domingo la misa de Pascua en el Vaticano, acompañado por cardenales, obispos y sacerdotes ante una plaza de San Pedro llena desde temprano con fieles romanos y peregrinos de todo el mundo.
Desde le balcón de la logia central de la basílica de San Pedro, Francisco brindó la tradicional bendición “urbi et orbi” (a la ciudad y al mundo) del Domingo de Resurrección, un largo discurso en el que pidió el cese de los conflictos bélicos en todo el mundo y la liberación de los rehenes, principalmente, israelíes en la Franja de Gaza.
“Dios abre las puertas de la vida, esas puertas que cerramos continuamente con las guerras que proliferan en el mundo. No permitamos que los vientos de la guerra soplen cada vez más fuertes sobre Europa y sobre el Mediterráneo”, expresó Jorge Bergoglio.
En su mensaje, el Papa dirigió su pensamiento “a las víctimas de tantos conflictos que están en curso en el mundo, comenzando por los de Israel y Palestina, y en Ucrania” y tildó a los conflictos bélicos como “absurda” y una “derrota” para la calma social. “La paz no se construye nunca con las armas, sino tendiendo la mano y abriendo el corazón”, remarcó.

Ya de lleno en su discurso, la máxima autoridad del catolicismo instó entonces a “respetar de los principios del derecho internacional”.
En cuanto al enfrentamiento entre Rusia y Ucrania, el Vaticano ha mantenido una participación activa en las negociaciones para la liberación de rehenes de ambos países durante los primeros meses del conflicto bélico.
Recientemente, el Papa designó al cardenal Matteo Zuppi para que sea el encargado de ser el mediador para que vuelvan a su país los niños ucranianos deportados a Rusia, pero por el momento no ha habido resultados.
“Las víctimas de tantos conflictos que están en curso en el mundo, comenzando por los de Israel y Palestina, y en Ucrania. Ruego que haya un intercambio general de todos los prisioneros entre Rusia y Ucrania. ¡Todos por todos!”, aseveró.

De cara a los enfrentamientos que se vienen produciendo en la Franja de Gaza, el Papa Francisco volvió a pedir que se garantice “la posibilidad del acceso de ayudas humanitarias a Gaza, exhortando nuevamente a la rápida liberación de los rehenes secuestrados el pasado 7 de octubre y a un inmediato alto el fuego en la Franja”.
A lo que agregó: “No permitamos que las hostilidades en curso continúen afectando gravemente a la población civil, ya de por sí extenuada, y principalmente a los niños. Cuánto sufrimiento vemos en sus ojos”.
