El doctor Sergio Alfieri, jefe del equipo médico del Hospital Gemelli de Roma que atendió al papa Francisco, compartió detalles sobre los últimos momentos de vida del pontífice.
Según Alfieri, el Papa fue encontrado con los ojos abiertos pero sin responder a estímulos, indicando que ya se encontraba en coma. El médico explicó que, debido a la gravedad de la situación y al deseo previamente expresado por el Papa de no ser trasladado al hospital, se decidió no moverlo de su residencia en la Casa Santa Marta.
Alfieri relató que recibió una llamada a las 5:30 de la mañana del lunes 21 de abril, informándole sobre el estado crítico del Papa. Al llegar veinte minutos después, constató que Francisco no presentaba problemas respiratorios, pero no respondía a estímulos, lo que confirmaba su estado de coma. El médico subrayó que trasladarlo al hospital habría sido inútil y arriesgado, ya que el Papa había expresado su deseo de morir en casa.
“Es como si, acercándose el final, hubiera decidido hacer lo que tuviera que hacer. Como cuando en el Domingo de Resurreción aceptó la propuesta de su asistente de dar la vuelta a la plaza San Pedro entre la multitud”, subrayó el médico.
La causa de la muerte fue un ictus cerebral que derivó en un coma y posteriormente en una parada cardiocirculatoria, según el parte de defunción firmado por el director de Sanidad e Higiene del Estado de la Ciudad del Vaticano, Andrea Arcangeli. El Papa falleció a las 7:35 horas locales en su apartamento.
“Fue uno de esos infartos que te llevan en una hora, quizá se inició un émbolo y ocluyó un vaso sanguíneo del cerebro. Quizá hubo una hemorragia. Son sucesos que le pueden ocurrir a cualquiera, pero los ancianos corren más riesgo, sobre todo si se mueven poco”, contó.
Durante su última hospitalización, Francisco había dejado claro que no deseaba ser intubado ni sometido a tratamientos invasivos, una decisión que fue respetada por su equipo médico. Alfieri destacó que el Papa mantuvo su compromiso con sus deberes hasta el final, participando en actividades públicas como la misa de Pascua y una visita a una prisión el 17 de abril.
El funeral del papa Francisco está programado para el sábado 26 de abril y se espera la asistencia de líderes mundiales y miles de fieles. El pontífice será sepultado en la Basílica de Santa María la Mayor, cumpliendo con su deseo de un funeral sencillo y sin catafalco, siguiendo el ceremonial para obispos.
