El presidente de Costa Rica, Oscar Arias, propuso hoy siete puntos para un acuerdo sobre el conflicto en Honduras, que contempla la restitución de Manuel Zelaya al frente de un gobierno de reconciliación y el adelantamiento de elecciones al 25 de octubre.

La Cancillería costarricense dio a conocer esta tarde un comunicado en el que detalla la propuesta que el presidente Arias presentó en San José a los delegados del depuesto Zelaya y del mandatario de facto en Honduras, Roberto Micheletti, consignaron las agencias Ansa y DPA.

Arias dijo que esos siete puntos pondrán fin al conflicto y “permitirían al pueblo del hermano país el recobrar la fe perdida y volver a transitar por la ruta de la democracia”, una propuesta que ahora debe ser analizada por las delegaciones para sobrellevar la crisis devenida del golpe del 28 de junio.

La cancillería informó que para Arias, “lo que importa en este momento es alcanzar la reconciliación y no el centrarse en las razones que originaron el enfrentamiento, ya que más de siete millones de hondureños no merecen la angustia de ignorar qué será de su patria el día de mañana”.

Arias, en su propuesta bajo el título de “Es posible alcanzar la reconciliación”, citó como primer punto la legítima restitución de Zelaya, “cargo en que permanecerá hasta el fin del periodo constitucional por el cual fue electo, y que concluye el 27 de enero del próximo año”.

En esa fecha, Zelaya “entregará el poder al candidato designado libre y democráticamente por el pueblo, en elecciones supervisadas y reconocidas por la comunidad internacional”.

En segundo lugar, el mandatario y premio Nobel planteó la conformación de un gobierno de unidad y reconciliación nacional, compuesto por representantes de los principales partidos políticos.

Como tercer punto, citó la declaración de una amnistía general exclusivamente para todos los delitos políticos cometidos con ocasión de este conflicto, antes y después del 28 de junio pasado.

“Cuarto, la renuncia expresa del presidente Zelaya, y de su gobierno, de la pretensión de colocar una “cuarta urna” en las próximas elecciones, o realizar cualquier consulta popular no autorizada expresamente por la Constitución de la República de Honduras”, sostuvo Arias.

Como quinto aspecto, planteó el adelantamiento de las elecciones nacionales del 29 de noviembre al último domingo de octubre, así como la anticipación de la campaña electoral de los primeros días de septiembre a los primeros días de agosto.

“Sexto, el traslado del comando de las Fuerzas Armadas del Poder Ejecutivo al Tribunal Supremo Electoral, un mes antes de las elecciones, para efectos de garantizar la transparencia y normalidad del sufragio, conforme con los términos de la Constitución de la República de Honduras”, dijo.

“Séptimo, la integración de una comisión de verificación compuesta por hondureños notables y miembros de organismos internacionales, en especial por representantes de la Organización de Estados Americanos, que vigile el cumplimiento de estos acuerdos y supervise el correcto retorno al orden constitucional”, subrayó Arias.

La propuesta se concreta en momentos en que la tensión social se incrementa en Honduras por parte de los seguidores de Zelaya, quienes realizan sucesivos cortes de rutas y aduanas, a los que se suma el bloqueo comercial impuesto por los países centroamericanos.

Los países de la región enmarcados en la OEA plantearon al régimen de facto la restitución de Zelaya al poder de manera incondicional, tal como lo expresó en reiteradas oportunidades el secretario general José Miguel Insulza.

Entre las presiones y urgencias, se conoció hoy la “preocupación” del gobierno de Brasil por las dilaciones de los plazos negociadores, tal como le hizo saber el canciller Celso Amorim a la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton.

El mandatario costarricense, al recibir hoy en su casa de San José a las dos delegaciones, sostuvo que su gobierno se compromete a emplear todas las vías diplomáticas para gestionar el retorno inmediato de Honduras a la OEA, y el levantamiento de las sanciones impuestas.

Finalmente, aseguró estar convencido de que el mundo sabrá reconocer el vértice histórico que significarían estos acuerdos ya que si se concretan, ésta sería la primera vez en la historia de América Latina en que un golpe de Estado se revierte por la voluntad de las partes.

La delegación de Zelaya está integrada por Aristides Mejía, ministro de Defensa; Enrique Flores, ministro de la Presidencia; Rixi Moncada, ministra de Energía; y Rafael Alegría, representante del Frente Nacional contra el Golpe.

En tanto, la delegación de Micheletti está conformada por Carlos López, canciller de facto, y ex candidato por el Partido Nacional, y Arturo Corrales, presidente del Partido Innovación y Unidad (PINU), empresario y asesor político.

También forma parte de ese grupo Mauricio Villeda, abogado especializado en Derechos Humanos y candidato a la vicepresidencia por el Partido Liberal; y Vilma Cecilia Morales, ex presidenta de la Corte Suprema de Justicia.

Arias advirtió previo al inicio del encuentro en su residencia de colonia Rohrmoser, en el sector oeste de la capital, que las acciones de fuerza no solucionarán la crisis política de Honduras y se mostró esperanzado en lograr un acuerdo.

“La comunidad internacional ha dado su respaldo unánime a esta mediación, esperando que el conflicto hondureño se resuelva por las vías diplomáticas y los caminos de la paz”, dijo el Premio Nobel de la Paz.