En 1996, el por entonces presidente Carlos Menem realizó una promesa bastante atípica: “Dentro de poco tiempo se va a licitar un sistema de vuelos espaciales mediante el cual desde una plataforma, que quizá se instale en Córdoba, esas naves van a salir de la atmósfera, se van a remontar a la estratosfera, y desde ahí elegirán el lugar donde quieran ir, de tal forma que en una hora y media podremos estar en Japón”.

Esa frase quedó en la historia. Y varios años después, la promesa finalmente se cumple aunque, claro, que sin la intervención del exmandatario.

El gigante aeronáutico europeo EADS anunció que desarrollará un avión cohete que saldrá a la luz en 2050. El mismo será capaz de unir Tokio y París en tan sólo una hora (5 veces menos que ahora), atravesando la estratosfera, a una velocidad que duplicará la del sonido (mach 2,5).

El cohete utilizará un biocombustible fabricado en base a algas marinas, para evitar los factores contaminantes, y, según anunció la EADS, tendrá emisión cero de dióxido de carbono, principal responsable del cambio climático.

Se trata de un transporte con capacidad para entre 50 y 100 pasajeros, que se elevará hasta los 32 km de altitud. Y lo anecdótico es que lo hará desplazándose por la estratósfera.

El revolucionario invento fue anunciado por EADS en víspera del Salón aeronáutico de Le Bourget, y resulta de la colaboración con Japón y la Dirección General de la Aviación Civil francesa. 

Fuente: Infobae y Terra