La cara del famoso narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera se convirtió en una de las máscaras más populares en las calles de México en la víspera de la fiesta de Halloween.
La careta retrata el gesto serio del capo y su grueso bigote tal y como se le vio por última vez la noche del 11 de julio cuando escapó de la cárcel de máxima seguridad de El Altiplano.
Los fabricantes de disfraces para la noche de brujas suelen fabricar máscaras de personajes políticos polémicos cada año. Las piezas se venden en el centro de la Ciudad de México y en el barrio de Tepito, una de las zonas comerciales más populares de la capital mexicana, en precios que van desde los 190 hasta los 230 pesos (11,50 a 14 dólares).
Además de la careta, los comerciantes también ofrecen la vestimenta de preso, con camiseta a rayas incluida, y una pala para representar al narcotraficante durante su huída.
a dos semanas de la celebración de Halloween, los vendedores del disfraz de El Chapo aseguran que la primera producción de máscaras ya se agotó, superando en ventas incluso a personajes de la talla de Frankenstein o las momias.
Guzmán Loera se fugó de la cárcel en julio a través de un túnel de 1,5 kilómetros que comenzaba en una casa en la periferia de la prisión y llegaba hasta la bañera dentro de su celda.
Fuente: El País
