Este viernes se cumplen 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001, uno de los episodios más traumáticos de la historia contemporánea. Cuatro aviones comerciales fueron secuestrados por integrantes de Al Qaeda, que los utilizaron para atacar puntos estratégicos de Estados Unidos. El atentado provocó miles de muertes y tuvo consecuencias políticas, militares y sociales que se extendieron durante décadas.

La mañana comenzó con el impacto de un Boeing 767 de American Airlines contra la Torre Norte del World Trade Center, en Manhattan, poco después de las 8.45. El avión había sido secuestrado por cinco integrantes de Al Qaeda y llevaba 76 pasajeros y 11 tripulantes. El choque provocó un enorme incendio en los pisos superiores del edificio, que tenía 110 plantas y era uno de los principales símbolos del poder económico estadounidense.

Minutos después, otro Boeing, esta vez de United Airlines, fue estrellado contra la Torre Sur. A bordo viajaban 51 pasajeros y nueve tripulantes. El impacto confirmó que el primer choque no había sido un accidente y convirtió al World Trade Center en el epicentro de un ataque que estaba siendo transmitido en vivo por las principales cadenas de televisión del mundo.

La Torre Sur se derrumbó cerca de las 10 y, aproximadamente media hora después, cayó la Torre Norte. La magnitud de la tragedia quedó registrada en directo y las imágenes de las torres en llamas, seguidas por sus derrumbes, se incorporaron rápidamente a la memoria colectiva. Horas más tarde, el edificio 7 del complejo World Trade Center, de 47 pisos, también se desplomó como consecuencia de los daños provocados por los atentados.

El ataque al Pentágono y el cuarto avión

El ataque no se limitó a Nueva York. Cerca de las 9.30, otro avión de American Airlines fue estrellado contra el Pentágono, sede del Departamento de Defensa de Estados Unidos, ubicada en Virginia. El vuelo transportaba 53 pasajeros y seis tripulantes.

El cuarto avión secuestrado, un vuelo de United Airlines, terminó estrellándose en Somerset, Pensilvania, alrededor de las 10.03. Viajaban 33 pasajeros y siete tripulantes. Las investigaciones posteriores establecieron que el objetivo de los terroristas era el Capitolio, sede del Congreso estadounidense.

A diferencia de los otros tres vuelos, el avión de Pensilvania nunca llegó a su destino. Los pasajeros habrían intentado recuperar el control de la aeronave después de conocer lo que estaba ocurriendo con los otros vuelos. La confrontación terminó con la caída del avión en un campo de Pensilvania y evitó que alcanzara el objetivo previsto.

Uno de los momentos que quedó grabado en la historia ocurrió en una escuela de Florida. Allí, el entonces jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Andrew Card, le comunicó al presidente George W. Bush que un segundo avión había impactado contra las Torres Gemelas. La escena, registrada por las cámaras, mostró al mandatario recibiendo la noticia mientras el país comenzaba a comprender la dimensión del ataque.

Los atentados del 11 de septiembre marcaron un punto de inflexión para Estados Unidos y para las relaciones internacionales. La posterior ofensiva contra Al Qaeda, la invasión de Afganistán, el endurecimiento de las medidas de seguridad y la denominada “guerra contra el terrorismo” modificaron durante años la política exterior estadounidense y la vida cotidiana de millones de personas. A 25 años de aquel día, el 11-S permanece como uno de los acontecimientos que definieron el comienzo del siglo XXI.

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