Parece ser una historia de nunca acabar. La puja por los fondos para endeudarse, ya entrada la segunda mitad del año y en las puertas de lo que debería ser la discusión de la pauta de gastos 2015, no deja de ser preocupante. Una vez más, la política local se ha estancado y no logra poner fin a esta pelea.
Por ejemplo, todavía sigue sin definirse el plan por los fondos que reclaman los productores. Y en puerta hay otros proyectos oficiales que reclaman endeudarse. El tan mentado financiamiento, necesario para cualquier administración bien manejada, se ha convertido en el caballito de batalla de oficialismo y oposición, pero sin llegar a buen puerto. De ahí la necesidad de que todos los actores analicen la situación en profundidad y con compromiso para no encerrarse en posturas rígidas y dejar pasar oportunidades. La situación macroeconómica nacional es crítica pero también puede ser una posibilidad de crecimiento para las economías regionales. Se necesitan decisiones serias que no afecten el futuro de quienes habitan esta tierra.
