El combate contra la inflación es un museo de novedades, parafraseando una conocida canción de rock nacional. Y que se grafica notoriamente en la última decisión que ha tomado el Gobierno nacional para tratar de bajar el precio de la carne, que sólo en 2020 tuvo un incremento de 75%. 

A cuatro meses de iniciado este año, es evidente que las metas inflacionarias proyectadas por el Ministerio de Economía para el fin de año serán de difícil cumplimiento. Sobre todo, porque todavía hay que esperar el impacto del último aumento de los combustibles, que siempre actúa como efecto dominó. Pero lo que vuelve a generar interrogantes y malestar es que se adoptan medidas que no funcionaron y que a la par complican el funcionamiento de algunos sectores, como la traba a las exportaciones de carne. 

Hay otro dato que espanta y es el incremento del 45% que ha tenido en un año la canasta básica total, ese termómetro del costo de la vida que impacta en la vida cotidiana de las familias mendocinas y que pone altísima la vara para mantener la cabeza por sobre la línea de pobreza. Así, estamos en una espiral de problemas históricos, que atraviesan generaciones, pero ante los cuales seguimos tocando las mismas puertas que, inevitablemente, nos conducen a los mismos lugares.