El gobernador Francisco Pérez advirtió de la peligrosidad con que manejan los camioneros en alta montaña. No es algo nuevo pero tiene razón el mandatario: hay un despojo total de los choferes por el respeto a los demás. Se creen dueños de la ruta y hacen maniobras que están al filo del accidente.
Hay pruebas, hay elementos para castigar la irresponsabilidad y, de esa manera, evitar tragedias. Lo sabe el gobernador, lo sabe la policía y lo sabe todo aquel que haya viajado a Chile. La pregunta que cabe, entonces, es: ¿qué se hace desde el Estado para prevenir este tipo de conductas y sancionar duramente a los que manejan de manera temeraria?
