Es importante cómo, según la conveniencia, una palabra puede tener connotaciones positivas o negativas. El caso del gobernador Francisco Pérez es un ejemplo claro de esto. Hace unas semanas, el mandatario dijo que estaba a favor de que las empresas mineras hicieran lobby; no lo veía mal y entendía que los dueños de esas firmas estaban en su derecho de promocionar en ámbitos políticos sus proyectos.

Ayer, sin embargo, arremetió contra el lobby que, según él, están llevando adelante los empresarios del transporte público de pasajeros que buscan el aumento del boleto.

Lo importante en este punto es analizar los hechos siempre bajo un mismo parámetro, sea o no compatible con los intereses en juego.