A cada momento son inevitables las referencias negativas a lo que sucede en todo el país con los datos oficiales, sobre todo, con el Indec. Y, ahora, se debate en la provincia las diferencias y ausencias de estadísticas en materia delictiva. Sólo hay en Mendoza información actualizada pero sin unificar en el Poder Judicial y datos de años anteriores en el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, a los que se puede acceder públicamente, aunque son hasta el 2009.

Así, a falta de información delictual en el Ministerio de Seguridad es necesario que  desde la Procuración General de la Suprema Corte se dé a conocer claramente a los mendocinos cuál es el  número real y el estado de la situación. Hasta ahora, lo que se conoce en base a datos de la Nación y a lo que se ha logrado reconstruir de la información dispersa de los últimos años, es que en la última década –para muchos la “ganada”, para otros la “perdida”– el año que más homicidios registró fue el 2012, durante la gestión del actual gobernador, Francisco Pérez: 141 asesinatos. Es más, de seguir la tendencia creciente como viene ocurriendo en el 2014 –con 119 asesinatos– se podría cerrar el año con el número récord de crímenes. En el 2004, durante la gobernación de Julio Cobos, se produjeron 135 homicidios; en el 2005, 117 crímenes; en el 2006, 129 y en el 2007, 96 homicidios. Durante la gestión de Celso Jaque, en el 2008 se produjeron 131 asesinatos; en el 2009, 119 y en el 2010, 109 homicidios. En el 2011, ya con Francisco Pérez, hubo 120 crímenes. El año pasado, 138 homicidios. Ya han comenzado a aparecer pedidos de diversas fuerzas para que el Estado brinde con claridad la información, por lo que se espera que la Justicia disponga una nueva manera de dar a conocer las cifras y que sean de fácil lectura y acceso para todos los mendocinos. 

De más está decir que estos datos, una vez que se hagan más visibles, deben ser tenidos en cuenta para que los responsables de velar por la integridad de todos los mendocinos conozcan dónde están parados, qué acciones tomar y no quedar sólo en una estadística.